Edgard Rodríguez C. [email protected]
El impacto causado por Vicente Padilla a través de su vigorosa bola rápida y el acompañamiento magistral que tiene en su repertorio, no ha sido suficiente para llevarlo a Milwaukee al Juego de las Estrellas.
Padilla ha sido el más importante jugador de los Filis este año. Está plenamente demostrado que, en béisbol, la ofensiva consigue los titulares, pero el pitcheo gana los campeonatos. Y Filadelfia no ha salido del sótano porque Vicente ha estado solo.
Y eso, precisamente, el que los Filis estén de últimos, es el principal factor que ha privado al nica de ser convocado. Bob Brookover, del Inquirer de Filadelfia, ya había adelantado que “no se verá bien a tantos jugadores del equipo sotanero en Milwaukee”.
¿Pero eso es justo? Desde luego que no. Padilla es el menos culpable de la incapacidad del club. Sin embargo, existe un mecanismo establecido, o más bien un sistema, que define el rumbo que ha de tomar un acontecimiento con el Juego de Estrellas.
Al Juego de Estrellas van los jugadores que los aficionados desean ver. Sea justo o no, así es la forma como ha funcionado y ha sido rentable. En ese sentido, los aficionados escogieron a Scott Rolen y Jimmy Rollins, y eso terminó de hundir a Padilla.
Cada manager, en este caso Bob Brenly, tenía entonces, al ya contar con Rolen y Rollins, la oportunidad de agregar a jugadores de otros equipos y de ese modo garantizar un aspecto que siempre es mantenido a salvo para los juegos, y es la representatividad.
¿Qué viene ahora? Bueno, veremos otro aspecto de este sorprendente Padilla y esa su firmeza temperamental. Aunque ahora lo niegue, Vicente estaba entusiasmado con el juego, y ahora que no lo convoquen podría verse distraído en sus trabajos.
Muchos dirán que esto es casi infantil. Bueno, Denis Martínez no era un niño cuando fue dejado fuera en 1982 pese a llevar 12-4. Y aunque asegura que trató de no verse afectado, cerró con 3-14 para un rendimiento global de 15-16. “Sí, afecta”, dice.
No obstante, una vez más, vamos a confiar en que este Padilla, que reaccionó con vigor cuando fue devuelto a las menores y que, evidentemente, ha agregado la madurez a su repertorio, podrá sobrellevar con éxito esta prueba.