- Tratan de empujar la continuidad del programa de producción de patios con énfasis en el desarrollo de la mujer
- El patio es considerado una unidad económica capaz de generar ingresos durante todo el año
Gustavo Ortega Campos [email protected]
Ese espacio de terreno situado tras las casas o alrededor de las mismas es una alternativa para la mitigación de la pobreza, pero pocos lo aprovechan. Se trata del patio, área que ha demostrado ser un elemento vital para el desarrollo económico de la familia campesina pero que está en el olvido.
Entre el período 1998-2001 se desarrolló en Nicaragua la primera fase del programa Propatio con fondos otorgados por el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV por sus siglas en inglés), “con resultados exitosos, y ahora estamos buscando el respaldo para ejecutar la segunda fase”, asintió Socorro Ulloa, coordinadora del proyecto.
Además de los beneficios económicos, el programa demostró, según Ulloa, que el patio es una garantía de seguridad alimentaria pues produce todo el año.
“Ahí se combina la crianza de ganado menor (aves y porcinos), con la siembra de algunas hortalizas o vegetales y eso ha garantizado que los niveles nutricionales de los beneficiados hayan mejorado considerablemente”.
Y es por los resultados logrados que han decidido establecer una segunda fase con la variante, sugerida por la cooperación holandesa, de que sea inserto en los planes de política agrícola del país.
Ulloa señaló que en base a este requerimiento se sostuvieron reuniones con el gobierno y al final se decidió insertar el programa en las acciones de la Fundación para el desarrollo tecnológico, agropecuario y forestal de Nicaragua (Funica), instancia que se ubica como el foro de concertación entre el sector público, privado, universidades y sociedad civil.
“Con esta fase se pretende aumentar la diversificación de los patios, impulsar un cambio de cultura y apoyar el alivio de la pobreza”.
ÉNFASIS DE GÉNERO
Las actividades de Propatio cuentan con un alto grado de interés en el desarrollo de la mujer y su crecimiento económico, “pues también es nuestro interés cerrar la brecha entre el hombre y la mujer, pues ambos son elementos iguales en la generación de ingresos en la economía familiar”, dijo Ulloa.
Basados en los resultados de la primera fase del programa, Ulloa indicó que el patio, visto como una estructura productiva, genera el 51 por ciento de ingresos a la economía familiar.
“Históricamente se han promovido los rubros, pero nunca al patio, y mucho menos se le ha dado la importancia al rol de la mujer en este medio, pues además de productora es reproductora, pues es madre, todo esto es lo que nos mueve a darle continuidad al programa”.
La primera fase del programa fue financiada por la Organización Intereclesiástica de Cooperación al Desarrollo (ICCO, por sus siglas en inglés), que es una agencia de cofinanciamiento de los Países Bajos.
NORTE Y SUR
El proyecto Propatio se desarrolló en los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Madriz, Nueva Segovia, Estelí, Masaya, Carazo y Río San Juan.
EXPERIENCIAS PUBLICADAS
Durante los cuatro años que duró la primera fase del programa Propatio se elaboraron una serie de documentos basados en las experiencias logradas en el terreno.
Entre estos documentos está el Manual sobre alimentación y nutrición y la Guía para evaluar y mejorar la dieta familiar.
Otro aspecto es la recopilación de recetas de alimentos producidos en el patio y un calendario de nutrición.
También se publicó un documento sobre formulación de proyectos para el patio y un Plan de manejo de patio.
Todos los estudios se realizaron con el respaldo de la cooperación holandesa, el Centro Agronómico Tropical para Investigación y Enseñanza (CATIE), la Embajada de Alemania, el programa Tropisec del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) y la Facultad de Ciencias Económicas de la UNAN Managua.