- Pero no hay espacio para los vídeos
Marcelo Brusa (AFP)
El arbitraje pasará a la historia de las Copas del Mundo como la ‘oveja negra’ del Mundial 2002 de Corea del Sur y Japón, donde la repetición de gruesos errores generó tal polémica que terminó por hundir la idealista globalización arbitral que impulsó la Federación Internacional.
Ofensivas abortadas por juicios erróneos, penales no cobrados por error, expulsiones injustificadas. El Mundial tuvo al peor de los protagonistas posibles, los ‘men in black’. Y cuando el juez toma protagonismo, por encima de los 22 jugadores, es claro que algo no funciona.
“Todo el sistema de selección de árbitros tendrá que ser modificado”, terminó por admitir el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, uno de los impulsores de que los árbitros de todas las confederaciones se sumaran a la fiesta máxima del fútbol mundial… a veces con consecuencias lamentables.
Los mayores escándalos rodearon los partidos que jugaron los coanfitriones surcoreanos, sorpresivamente instalados en las semifinales de una Copa que vio caer temprano a los principales favoritos. Pero el pentacampeón mundial Brasil también se benefició de un fallo dudoso frente a Bélgica en octavos de final.
Los entrenadores eliminados se quejaron. Los diarios de los países afectados clamaron por presuntas conspiraciones. Y los dos mejores futbolistas de la historia, Pelé y Diego Maradona, quienes, dicho sea de paso, casi nunca coinciden en sus juicios, esta vez lo hicieron y denostaron a los jueces.
“El nivel del arbitraje es muy flojo. La FIFA (Federación Internacional de Fútbol) debería poner mucha más atención en este tema. El arbitraje ocupa una parte importante del juego y hay que hacer esfuerzos para que la labor de los jueces no arruine un partido”, dijo Pelé.
Ahora de cara al futuro, Blatter (quien propulsó la globalización arbitral) anuncia que en 2003 se experimentará con un colegiado adicional detrás de la línea de fondo “para detectar las irregularidades en el área”.
Pero sobre el recurso del vídeo, el rechazo es tajante. “Mientras yo sea presidente velaré porque no intervenga la tecnología porque es fundamental que pensemos que los árbitros son seres humanos”.
“Sí velaremos porque haya mejor nivel de arbitraje con cursos e instrucción técnica” dijo Blatter.
EL FACTOR HUMANO
Por las dudas, y mientras se repetían los errores, la FIFA dio marcha atrás y a medio mundial decidió no permitir más que las pantallas de los estadios repitieran las jugadas dudosas. El ambiente estaba caldeado, el vídeo era implacable con los errores y no era cuestión de echar más leña al fuego.
Es que el factor humano es, además del título de una novela de Graham Greene sobre un espía traidor, la meta y la excusa de la FIFA.
“El fútbol tiene su fase humana y debemos vivir con los errores de los jugadores, de los dirigentes, de los técnicos y de los árbitros”, dijo Blatter.
“Los árbitros son solamente humanos y pueden equivocarse” acotó el titular del Comité de Arbitros de la Federación, el turco Senes Erzik.
”Han habido una o dos fallas arbitrales que son motivo de preocupación, pero en general los réferis han estado muy bien preparados para esta Copa del Mundo” dijo, frente a críticas que ya tomaban dimensiones apocalípticas, el turco Erzik, con una calma a toda prueba y sin esbozar ni un gesto… como si su rostro estuviese tallado en piedra.