Cafú y el momento esperado: alza la Copa-FIFA tras capitanear múltiples dificultades.

¡Brasil pentacampeón!

En vez de declaraciones, mayoría de los brasileños ofrece ‘batucada’ Nacif Elías y Pablo Rodríguez (AFP) RIO DE JANEIRO, BRASIL/YOKOHAMA, JAPON.- La tradicional zona mixta en el International Stadium de Yokohama, donde los jugadores brasileños debían ofrecer declaraciones, se convirtió en una pista de baile cuando la mayor parte del equipo se dedicó apenas a […]

  • En vez de declaraciones, mayoría de los brasileños ofrece ‘batucada’

Nacif Elías y Pablo Rodríguez (AFP)

RIO DE JANEIRO, BRASIL/YOKOHAMA, JAPON.- La tradicional zona mixta en el International Stadium de Yokohama, donde los jugadores brasileños debían ofrecer declaraciones, se convirtió en una pista de baile cuando la mayor parte del equipo se dedicó apenas a la ‘batucada’ (fiesta de percusión).

Varias centenas de periodistas se apretujaban en la madrugada de este lunes en espera de las palabras de los nuevos campeones mundiales, cuando el plantel irrumpió en la sala al ritmo de dos tambores y varias penderetas, tornando inútiles las grabadoras ante tanta algarabía.

Encabezados por el joven astro Ronaldinho Gaúcho con un tambor y Edílson con una pandereta, el resto del plantel pasó cantando una canción ininteligible en medio de la gritería pero de la que era posible comprender el estribillo: “¡Pen-ta-cam-pe-ón, Pen-ta-cam-pe-ón!”.

Sobre el final de la fila, envuelto en una bandera brasileña, el diminuto mediocampista Juninho era uno de los más alegres, siendo que a su lado el zaguero Roque Júnior, con una gorra de costado, era el que arriesgaba pasos de baile en el apretado espacio.

¡Brasil pentacampeón! fue el ensordecedor grito que estalló este domingo en Río de Janeiro, en medio del estruendo de pitos, petardos, banderas y papel picado lanzados desde los edificios, luego de que la ‘seleçao’ ganó en Yokohoma (Japón) la Copa de fútbol del Mundial-2002.

Tras el pitazo final del partido que le adjudicó a Brasil el pentacampeonato del máximo torneo del deporte más popular del mundo al imponerse por 2-0 ante Alemania, los cariocas estallaron de alegría.

Durante los 94 minutos que duró el cotejo, Rio de Janeiro literalmente se paralizó: calles desoladas, apenas uno que otro peatón, el transporte público de autobuses y taxis era menos que escaso, y las famosas playas de esta ciudad estaban vacías. Todos los cariocas se encontraban en sus casas ‘pegados’ a los televisores siguiendo el partido.

Sólo en los pocos puntos de la ciudad donde las autoridades locales en conjunto con empresas privadas habían dispuesto grandes pantallas de video para observar el partido, se concentraron algunos grupos de hinchas que siguieron casi con devoción cada jugada.

En su mayoría vistiendo la camiseta amarilla y verde, y provistos de pequeñas cornetas plásticas también verdes y amarillas, esperaron con angustia hasta que Ronaldo marcó el primer gol, a los 67 minutos.

Pero sólo con el segundo gol de Ronaldo, al minuto 79, los cariocas respiraron tranquilos y empezaron a sentir en sus manos el tan soñado pentacampeonato.

Tras la victoria la explosión fue total: los fuertes gritos salidos de lo más profundo de las gargantas de los hinchas retumbaron en toda la ciudad.   

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