- Todo está listo, los bolivianos escogerán a su presidente y a 157 legisladores
Alvaro Zuazo
LA PAZ/AP.- Alrededor de cuatro millones de bolivianos elegirán hoy al futuro presidente de este país y a los 157 legisladores que conforman el Congreso, al cabo de una reñida contienda electoral dividida entre “sistémicos” y “asistémicos”.
Manfred Reyes Villa, un ex capitán del Ejército, de 41 años, y líder de la populista Nueva Fuerza Republicana (NFR) que se identifica con los “asistémicos” al rechazar a los partidos y dirigentes tradicionales y a la “ortodoxia neoliberal”, aparecía primero en las encuestas de intención de voto con entre el 20 y 25 por ciento, una semana antes de las elecciones.
En segundo lugar se encontraba el ex presidente Gonzalo “Goni” Sánchez de Lozada (1989-93), de 71 años, a la cabeza del opositor Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).
Goni es identificado con los cuestionados “sistémicos”, los tradicionales, y con el liberalismo económico, pero su oferta de “obras con empleo” y de un cambio “responsable” le ha permitido subir en los últimos días de 14 por ciento hasta un 19 por ciento en algunos sondeos.
De mantenerse en las urnas en las dos primeras ubicaciones y como quiera que ninguno de ellos obtendrá el mínimo del 50 por ciento más uno de los votos en las urnas, deberá ser el Congreso, que renueva a sus 130 diputados y sus 27 senadores, el que elija de entre uno de los dos al nuevo presidente boliviano, para que asuma el 6 de agosto venidero.
PROCESO LLENO DE TENSIONES
El nuevo mandatario reemplazará a Jorge Quiroga y deberá cumplir un período de cinco años de gobierno, es decir hasta 2007.
El clima de tensión por acusaciones entre los candidatos, alimentado por la incertidumbre provocada por el descenso en las encuestas del casi seguro ganador hasta hace una semana, Reyes Villa, y el ascenso de Sánchez de Lozada y el candidato de los productores de hoja de coca, Evo Morales, se vio potenciado por recientes declaraciones del embajador estadounidense Manuel Rocha contra el cocalero.
Rocha, quien advirtió el miércoles que si Morales formaba parte del nuevo gobierno la ayuda de su país a Bolivia podía suspenderse, debió comparecer el viernes ante la Corte Nacional Electoral y ante el canciller, Gustavo Fernández, para aclarar que con sus recientes comentarios no buscaba “interferir” en el proceso electoral.
El embajador dejó entrever que el líder de los productores de coca, base de la cocaína, tiene vínculos con el narcotráfico e incluso con el terrorismo.
Según los principales candidatos y varios analistas, sus declaraciones pueden, efectivamente, distorsionar las tendencias manifestadas en las últimas semanas.
El propio Morales, quien aparece cuarto en las encuestas con su partido el Movimiento al Socialismo (MAS), por debajo del ex presidente Jaime Paz Zamora, del oficialista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), aseguró que los dichos de Rocha iban a beneficiarlo, pues le permitirían capturar “el voto antiimperialista”.