René Cá[email protected]
Pedro Borbón, relevista de los Astros, digno hijo de su padre.
El apellido Borbón es un nombre de la nobleza española, perteneciente a Juan de Borbón, que pretendió el trono español, después de la muerte de su padre, el Rey Alfonso XIII. El simpático personaje que nos ocupa hoy es un magnífico atleta conocido como Pedro Borbón, Jr., relevista zurdo de los Astros que no pretende o reclama nobleza alguna, sólo la nobleza de espíritu.
Si el príncipe Don Juan, hizo famoso su nombre por reclamar su derecho legítimo a principios de 1900, el beisbolista Pedro, heredó el apellido de su padre, Pedro Sr., atleta consumado, y famoso por sus hazañas con la Máquina Roja de Cincinnati.
Se me hace injusto hablar del Junior, sin hacer mención de la ejemplar carrera del Senior, que se distinguió en 10 juegos de 3 Series Mundiales, y en 20 partidos de 7 choques post temporada en la época del 70 con la famosa Máquina.
Este dominicano fue comparado con los famosos lanzadores, Jim Konstanty, Elías Sosa, Aurelio López, Clem Labine y Ed Roebuck, por mencionar algunos de nombres imperecederos.
Esta pareja de Borbones modernos está en el proceso de formar una dinastía similar a la de Felipe Alou y compañía. Aunque no hablamos sobre este tópico durante nuestra entrevista en Minute Maid Park, imaginémonos que así será.
Pedro junior, no es “pitcher” porque su padre fuera. El chamaco comenzó a jugar béisbol hasta los 14 años, y su crecimiento en el ambiente de grandes ligas le permitió seleccionar la posición de su agrado. Tan pronto como saboreó el gusto de la pelota, se dio cuenta que tenía talento para sobresalir, y el hecho de ser zurdo le valió para ser lanzador apetecido. El decir es que el zurdo tiene ventajas.
“Afortunadamente, sí”, dijo Pedro. “Creo que tenemos más oportunidad que los derechos, por la sencilla razón de que somos pocos los izquierdos que hay en grandes ligas, que podamos tener buen control para dominar a los bateadores zurdos, que son los mejores que hay en las mayores”.
Los fanáticos saben que el lanzador abridor gana más dinero y Pedro lo explica así: “En primer lugar, el abridor tira más entradas. Y si no tira esas cinco primeras entradas en forma consistente, quiere decir que el relevo no valdrá la pena. Los relevistas cuando entran con la causa perdida, usualmente no participan de gloria alguna”.
Borbón, que no sufrió la sed de obtener útiles para jugar béisbol por el buen vivir que proporcionó su padre, firmó por 500.00 dólares. El buscador de los Bravos encargado del área de Houston, Charlie Smith, fue el responsable. Ni Borbón ni Smith, imaginaron que a estas alturas, el chico convertido en estrella, demandaría un salario de 1,650,000.00 al año, sin la responsabilidad de ser abridor.
El pelotero hispano se distingue por buscar el color alegre de la vida, especialmente el dominicano. Con los Bravos, Borbón, disfrutó plenamente.
“Disfruté mi estadía con los Bravos, porque era un equipo ganador. Un grupo que competía todos lo años, y eso es lo que uno llega a buscar al estadio cada día”, dijo Pedro, con expresión de hombre satisfecho.