Cualquiera que escuche hablar a esta anciana de figura delgada, tez blanca y ojos claros, se dará cuenta que está en presencia de una de las personas que más conocen sobre la historia de Laguna de Perlas y todos sus alrededores.
Su nombre es Lucía Bloomfield, tiene 75 años y es descendiente de los primeros jamaiquinos que poblaron la Costa Caribe de Nicaragua, los que al mezclarse con indígenas de la Costa Caribe nicaragüense dieron origen a una nueva raza conocida como los creoles o criollos.
Su fama empezó desde principios de los años ochenta, cuando se integró a una comisión de defensa de los Derechos Humanos y participó en todo el proceso de los acuerdos de paz entre el gobierno sandinista y la “contra”, y luego en toda la etapa de desmovilización de la Resistencia Nicaragüense.
Por eso en casi toda la zona a doña Lucía la conocen como “la abogada”, pero a ella también le gusta que le digan la “Abuela de la Autonomía”, título bien merecido por su firme posición en defensa de los derechos ancestrales de sus antepasados.
Doña Lucía comentó que cuando los ingleses controlaban la Costa, las comunidades indígenas tenían cierta autonomía, y que cuando el general José Santos Zelaya los sacó de la zona, éstos firmaron un acuerdo de paz con Zelaya en el que el gobierno liberal de aquella época se comprometía a respetar las tradiciones y cultura de los habitantes de la Costa Caribe de Nicaragua.
Ha pasado más de un siglo de aquel acuerdo, sin embargo, a pesar de que ahora existe una Ley de Autonomía, doña Lucía lamenta que ésta sólo sea de papel, pues en la práctica no se respeta nada.
Ejemplificó que mientras a los pescadores artesanales no les permiten pescar en tiempo de veda, los hondureños andan tranquilamente en sus barcos sacando toda la riqueza marina de nuestras aguas territoriales, y lo peor de todo es que esos permisos “vienen firmados desde Managua”, como una muestra más del irrespeto al derecho de los costeños, afirmó.
Doña Lucía también está indignada por lo que ha ocurrido con los Cayos Perlas, que fueron vendidos a un extranjero, que a su vez los está revendiendo por internet, en un acto de total burla a los derechos de las comunidades indígenas. Igualmente, doña Lucía exigió al gobierno que recupere los Cayos Perlas y hacer cumplir la Ley de Autonomía, que señala que un extranjero no puede asentarse en terreno comunal.