Vagamente sonrío entre lágrimas tristonas
y simplemente aisladas de mi felicidad.
Tal vez algún día despierte y desee reír
o tal vez me duerma para sólo soñar
y no sólo sería una lágrima más.
Qué triste saber que estoy enamorado
y no poder saborear la esencia de un beso
amargamente lejano, mientras mis labios
sedientos de amor acuden a la magia de una fantasía.
Luego de tropezarme nuevamente con mi propio dolor,
descifré el sentido de la vida silenciosa bajo la sombra de
mi misma existencia
para seguir ahí, vagamente sonriendo.