Consuelo Sandoval [email protected]
El presidente Enrique Bolaños acusó tácitamente ayer a su antecesor Arnoldo Alemán de promover el terrorismo financiero para dañar la estabilidad del país, campaña que según él, está siendo dirigida por los medios de comunicación afines al ex mandatario, y que pretende mediatizar la lucha contra la corrupción porque se le aproxima su final.
“Ahora también esos mismos (calumniadores) recurren al terrorismo financiero queriendo asustar a la población acerca de la estabilidad bancaria. No se preocupen, son calumnias, y son calumnias de los que andan en actos de corrupción que sienten que ya se les acerca el fin”, sentenció Bolaños en clara referencia al ex mandatario.
Ratificó que las cuentas en el Sistema Financiero Nacional están sólidas, recordando que el descuento (precio al que compran los bancos) de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) se redujo del 19 al 8 por ciento, las reservas brutas se encuentran en 367.8 millones de dólares, y las tasas de interés bancario se han disminuido debido a que hay más dinero y más seguridad en el país.
Ratificó que no detendrá su lucha contra los corruptos y la corrupción porque no sólo constituye un problema moral, sino que tiene grandes consecuencias económicas, que constituyen una de las principales fuentes del atraso socioeconómico del país.
DEFIENDE SU INDEMNIZACIÓN
Bolaños defendió la indemnización de 2.7 millones de córdobas que recibió del Estado en concepto de compensación por varias propiedades que le confiscó el gobierno sandinista en la década de los años ochenta.
“Ahora que por primera vez se da en Nicaragua una verdadera lucha contra la corrupción aparecen maliciosos e infundados ataques contra la conducta decente que siempre he mantenido a lo largo de mi vida. Todos en Nicaragua sabemos que en los años ochenta mi familia y yo fuimos robados de más de nueve millones de dólares”, afirmó.
Bolaños recientemente dejó entrever que no devolvía su pensión vitalicia de más de 80 mil córdobas mensuales que devenga como ex vicepresidente, porque le servía de compensación por las confiscaciones que sufrió del gobierno sandinista.
Rememoró que en esa época él y su familia fueron los algodoneros más grandes de Centroamérica, y que la mayoría de sus propiedades fueron injustamente confiscados en venganza porque luchaban a favor de la democracia.
“Nos desvolvieron el plantel SAINSA totalmente destruido y lleno sólo de chatarra, de lo que fue la mejor empresa agrícola e industrial de Nicaragua, Masaya entera lo conoce, allí están los restos mortales de lo que fue SAINSA. Durante el gobierno de la señora (Violeta) Chamorro, aún más, me expropiaron tres fincas de café, violando mis derechos constitucionales”, manifestó.
DERECHO A LA PROPIEDAD
La Constitución en el capítulo sobre Derechos Individuales, artículo 44, invocado por Bolaños consigna:
“Se garantiza el derecho de propiedad privada de los bienes muebles e inmuebles, y de los instrumentos y medios de producción.
“En virtud de la función social de la propiedad, este derecho está sujeto, por causa de utilidad pública o de interés social, a las limitaciones y obligaciones que es cuanto a su ejercicio le impongan las leyes. Los bienes inmuebles mencionados en el párrafo anterior pueden ser objeto de expropiación de acuerdo a la ley, previo pago en efectivo de justa indemnización”.