- Astro brasileño recuerda a su
ex compañero de equipo
Vicente Leonardo PanetaAP
SAITAMA, JAPÓN.- Con el gol “a la Romario” que le metió ayer a Turquía, Ronaldo quedó como máximo artillero de la Copa Mundial del 2002 y alcanzó el tope de seis goles vigente desde hace 24 años. Pero aún le queda el choque de la final del domingo ante Alemania para poder superarlo.
Ronaldo dijo que trata de no pensar en la derrota en la final del mundial de 1998, “porque eso pasó hace ya cuatro años y ahora vamos a tratar que esta final sea diferente”.
“Si, le pegué con la punta del zapato, a la Romario”, dijo Ronaldo. “A Romario le gusta marcar ese tipo de goles”.
“El fenómeno” le dio la victoria a Brasil 1-0 sobre Turquía al despuntar el segundo tiempo, después que el arquero turco Rustu Recber le ahogara varios gritos de gol, tanto a él como a otros de sus compañeros.
Ronaldo manifestó que “ahora tenemos que celebrar pero recordar que hay que mantener los pies sobre la tierra, porque aún no hemos ganado nada”.
“La final ya la hemos tenido, pero ahora hay que buscar la verdadera conquista”, agregó, en referencia al quinto título de campeón mundial.
Ronaldo dijo que en el partido sintió “un poquito de dolor, un problemita en la rodilla” pero que hasta el domingo tiene tiempo suficiente para recuperarse.
Aseguró que no está lesionado y que “la pesadilla ya pasó”, en referencia a los dos años de inactividad que tuvo por una grave lesión a la rodilla.
“Ahora, cada vez que entro a la cancha es una alegría, poder marcar goles, correr, jugar, gane o pierda”, dijo.
Para Ronaldo no parece que hay arquero invencible. Tras filtrarse en la defensa, Ronaldo sometió a Recber con un derechazo que el arquero alcanzó a tocar, pero sin impedir que el artillero convirtiese su sexto gol en otros tantos partidos.
“Los turcos tienen un equipo muy bueno, y merecieron llegar a la semifinal”, indicó. Estaban muy bien cerrados en la defensa, pero creo que aproveché la única oportunidad de gol que tuve hasta ese momento”.
Pronosticó que la final ante Alemania “será muy difícil, porque ellos tienen un equipo muy fuerte, muy parejo, en el que no se destaca ninguna individualidad”.
Si hace un gol más ante Alemania, habrá superado esa barrera de seis goles vigente desde 1978 y que inauguró el argentino Mario Kempes, jugando en casa, como máximo artillero. Luego le siguieron el italiano Paolo Rossi (1982-España), el inglés Gary Lineker (1986-México), el italiano Salvatore Schillaci (1994-Estados Unidos) y el búlgaro Hristo Stoitchkov y el ruso Oleg Salenko (1998-Francia).
Habría que remontarse a Alemania en 1974, para que un goleador superase la media docena. Y ese fue el polaco Grzegorz Lato.
Ronaldo, de 25 años, tiene un total de 10 goles en tres mundiales, con la salvedad de que en el de Estados Unidos integró el plantel campeón, pero sin haber jugado siquiera un minuto.
Además de los que metió en Corea-Japón, hizo cuatro en Francia, cuando Brasil perdió la final 3-0 con Ronaldo perdido en la cancha, sin estar bien de salud.
ESTABA EN DUDA
Ronaldo recién fue confirmado el martes en el equipo, ya que estaba en duda aquejado de dolores musculares que lo obligaron a salir al promediar el complemento en el partido que Brasil venció 2-1 a Inglaterra, por los cuartos de final el viernes en Shuziuka.
Frente a los turcos, Ronaldo se miró su pierna derecha con gesto de preocupación, cuando recién se jugaban 30 minutos.
Pero pisó fuerte con esa pierna y siguió corriendo y jugando como si nada. A los 67 minutos dejó la cancha, dando muestras de cansancio quizás porque en los últimos días apenas se entrenó y una ovación acompañó su salida a los vestuarios.