- El peso de la historia
Pablo Elías Giussani AP
El mundial de las sorpresas dio paso al mundial de las ironías cuando Brasil eliminó a Turquía y dejó preparado el escenario para una gran final contra Alemania.
Una Copa Mundial que había registrado una rebelión sin precedentes de equipos chicos, en el que los favoritos, Francia y Argentina, no sobrevivieron a la primera ronda, tendrá en la final a los dos países más exitosos en la historia del torneo.
Será la séptima final tanto para brasileños como para alemanes. Brasil ganó cuatro veces el torneo, más que ningún otro equipo, y Alemania es una de dos selecciones que se lo adjudicaron en tres ocasiones.
La otra, Italia, sucumbió en la segunda ronda ante Corea del Sur.
A pesar de sus antecedentes, Alemania y Brasil llegaron al mundial rodeados de interrogantes y no figuraba en casi ningún pronóstico entre los equipos con posibilidades de llevarse el título.
Brasil atravesó por la peor crisis de su historia en la eliminatoria sudamericana, a la que sobrevivió a pesar de haber sufrido seis derrotas. Hasta entonces, los brasileños habían perdido un solo partido en eliminatorias, ante Bolivia, en la altura de La Paz.
Como reflejo de la crisis, tres técnicos desfilaron por la selección. Wanderley Luxemburgo fue reemplazado por Emerson Leao y éste por Luiz Felipe Scolari.
“Felipao” Scolari no se jugó por un equipo definido y amagó incluso con un recambio de jugadores. Pero terminó llamando a los mismos de siempre, incluido un Ronaldo cuyo estado físico ofrecía dudas y un Rivaldo que nunca rindió en la selección como lo hace en el Barcelona.
Los brasileños, no obstante, tal vez no deslumbren como en el pasado, pero son el único equipo que ganó todos sus partidos y tiene a dos de los máximos goleadores del torneo, Ronaldo con seis tantos y Rivaldo con cinco.
Alemania, mientras tanto, padeció una crisis similar a la de Brasil e hizo una Eurocopa pobrísima en el 2000. Se clasificó al mundial en un repechaje, luego de sufrir una de las peores humillaciones de su historia al perder 5-1 con Inglaterra en Munich.
Ausentes por lesión Sebastian Deisler y Mehmet Scholl, y con Michael Ballack disminuido por una lesión, los alemanes trajeron un equipo que depende más que nunca de la garra y gana a fuerza de pelotazos y marca.
¿BRILLAR O GANAR?
Este estilo insípido le bastó a Alemania le bastó para llegar a la final en un mundial en el que Senegal, Corea del Sur, Turquía, Estados Unidos y Japón causaron sensación e hicieron temblar a los grandes.
w Francia, último campeón, no sobrevivió a un grupo que completaron Senegal, Dinamarca y Uruguay, en tanto que Argentina fue devorada por el Grupo de la Muerte, que incluyó a Inglaterra, Suecia y Nigeria.
w Portugal, con su “generación” encabezada por Luis Figo y Rui Costa, tampoco pasó de la primera ronda, en la que fue eliminada al perder con Estados Unidos y Corea.
w Italia, otro llamado a llegar lejos, cayó en la segunda ronda ante Corea del Sur, que seguidamente dejó en el camino a España.
Estados Unidos llegó a los cuartos de final tras eliminar a México en los octavos y Senegal, debutante absoluto en el mundial, lo hizo con una sensacional victoria 2-1 ante Suecia en el mejor partido del torneo.
Corea y Turquía, que nunca habían pasado de la primera ronda en un mundial, avanzaron luego a las semifinales a costa de España y Senegal respectivamente.
Pero a esa altura se hizo sentir el peso de la historia. Alemania derrotó a Corea y Brasil a Turquía, en ambos casos 1-0, y ahora protagonizarán un choque de contrastes, entre un equipo de marca, sin grandes figuras, y otro ofensivo, en el que abundan las individualidades.