Ingredientes de la excelencia

Anakarla Cantarero Malespín La diferencia entre una calificación de 10 y una de nueve es gigantesca. Entre una medalla de oro y una de plata existe un abismo de esfuerzo, tenacidad y preparación. Ante la nueva competencia mundial, estamos obligados a ser aspirantes a las calificaciones de 10; no debemos contentarnos con menos, y para […]

Anakarla Cantarero Malespín

La diferencia entre una calificación de 10 y una de nueve es gigantesca. Entre una medalla de oro y una de plata existe un abismo de esfuerzo, tenacidad y preparación. Ante la nueva competencia mundial, estamos obligados a ser aspirantes a las calificaciones de 10; no debemos contentarnos con menos, y para eso se requiere de tres elementos básicos:

Conocimiento: Al aprender de aquéllos que ya obtuvieron 10 en lo que hacen, los que han demostrado que “sí se puede”, convertimos nuestro punto de referencia de cero en el 10 de los triunfadores y a partir de ahí iniciamos nuestro camino con lo que garantizamos un cimiento de Excelencia.

Tener el mejor maestro es lo que deseamos para cada uno de nuestros hijos. Lo mismo sucede en la vida corporativa: debemos identificar al ganador, emularlo y finalmente superarlo. En este caso, la cuota a pagar es capacidad de admiración y humildad por aprender.

Calidad: Sumergir a la empresa en la mística de calidad. Estar conscientes de que el nivel más alto en la empresa es el cliente y que nuestra permanencia y prosperidad dependen de su grado de satisfacción. Debemos dimensionar la calidad como la solución a nuestros problemas. Esta es el arma más efectiva ante la nueva competencia y el único camino que nos garantiza el porvenir.

Compromiso: Reflexionemos un momento sobre los elementos que componen un platillo de huevos con jamón; el cerdo se comprometió al grado que tuvo que morir para que tuviéramos jamón, mientras que la gallina solamente se involucró, puso los huevos y se fue. Cuando una mujer da a luz, se compromete, pues está arriesgando su propia vida para que exista un nuevo ser, el hombre en cambio solamente se involucra.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí