- El mejor de Alemania no estará en la final
AFP, EFE
SEÚL.- Michael Ballack, que marcó el tanto de la victoria de Alemania en la semifinal del Mundial ante Corea del Sur (1-0), ayer en Seúl, pasó de la amargura a la felicidad en cuatro minutos, después de que en el 71 el árbitro le mostrara una tarjeta amarilla, que le hacía perderse una hipotética final, para materializar en el 75 el triunfo de su selección.
Una falta al borde del área alemana, motivó que el colegiado suizo Urs Meier le mostrara a Ballack una tarjeta amarilla que equivalía a perderse la final del Mundial.
En ese momento, Alemania estaba lejos de conseguir el pase. El marcador estaba en empate (0-0) y era cuando más apretaba Corea del Sur.
Pero llegó un contragolpe conducido por Oliver Neuville en el minuto 75 y su centro desde la derecha fue rematado por Ballack en primera instancia. El balón fue despejado por el portero Lee Woon Jae con el pecho, quedando de nuevo a merced del jugador alemán, que esta vez no perdonó.
Ballack, que se había mantenido “callado” casi todo el partido, dio su primer aviso en el minuto 63, con un centro desde la derecha que fue cabeceado por Miroslav Klose a la manos de Lee. Después llegarían los cuatro minutos más intensos de su vida.
“Lógicamente siento un poco de amargura. El primer pensamiento que me queda es que el sueño de disputar una final de la Copa del Mundo se ha evaporado de una forma estúpida. De cualquier manera, estamos en la final y podemos estar orgullosos. Estoy convencido de nuestras posibilidades de ganar el título”, indicó.
Ballack afirma que siempre confió en las posibilidades alemanas. “Cuando decía que no éramos favoritos para luchar por el título, estaba convencido de ello, pero de cualquier manera creímos siempre en nosotros al 100 por ciento”, indicó.
El centrocampista del Bayer Leverkusen, que la próxima temporada jugará en el Bayern Múnich, sueña con una final contra Brasil, aunque él no esté en ella.”Pienso que los brasileños son favoritos, aunque los turcos han jugado muy bien, aunque el nombre de Brasil en una final es fantástico”, indicó.
TRAS BECKENBUER Y ZAGALLO
El técnico Rudi Voeller, que clasificó a la selección alemana a la final de la Copa, puede seguir los pasos de su compatriota Franz Beckenbauer y del brasileño Mario Lobo Zagallo, los únicos que han ganado títulos como jugadores y entrenadores.
Zagallo fue campeón del mundo como jugador en Suecia 58 y Chile 62 y como seleccionador en México 70. Beckenbauer ganó el título como capitán del conjunto alemán en 1974 y repitió como seleccionador en Italia 90, tras haber llevado también a la final a Alemania en México 86.
Voeller, que se hizo cargo de la selección alemana en julio de 2000, fue campeón del mundo en Italia 90 a las órdenes de Beckenbauer.
El protagonismo de Voeller en el Mundial de Italia fue incuestionable.
Marcó un gol contra Yugoslavia, dos contra los Emiratos Árabes, fue expulsado contra Holanda, en octavos, y provocó el penalti de Néstor Sensini, en el minuto 85 contra Argentina, que transformó Andreas Brehme en el único tanto de la final.
Voeller ganó el título mundial como jugador con los mismos años que Beckenbauer (29 años), pero podría proclamarse campeón más joven como técnico que el “Kaiser”, que tardó cuatro años más en lograr el título.
Es el quinto seleccionador alemán que alcanza una final mundialista, tras Josef Haberger (Suiza 54), Helmut Schoen (Inglaterra 66 y Alemania 74), Juup Derwall (España 82) y Beckenbauer (México 86 e Italia 90).
Con esta clasificación, Alemania es el país que más finales ha disputado (7), a la espera de lo que haga mañana Brasil, que ha jugado seis, contra Turquía en la otra semifinal.
AGASAJO A BALLACK
Tras el triunfo por la mínima diferencia ante Corea, Rudi Voeller, afirmó que tenía que “sacarse el sombrero ante Michael Ballack, autor del solitario gol.
“Hay que sacarse el sombrero ante Ballack. No solamente por su gol sino también por su falta estratégica (el tiro libre que le valió la tarjeta amarilla al límite del área), en la que demostró que está al servicio del equipo, inclusive cuando esto le significará no estar en la final”, afirmó el técnico.