- Las aguas servidas corren por calles granadinas
Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL /[email protected]
Los habitantes del barrio Carlos Manuel Marenco, de Granada, se quejaron del olvido en que se encuentran por parte de las autoridades municipales. La insalubridad causada por la falta de alcantarillado es uno de sus principales problemas.
Don José Ángel Trujillo, líder comunal del barrio, ubicado al norte de la calle San Juan del Sur y al sur del Parque Azul, dijo que viven rodeados de charcas por la falta de alcantarillado y debido a que las aguas servidas corren por la vía pública estancándose a los lados donde ha crecido el monte.
Indicó que detrás de las discotecas Volcano y El Regreso de la Pantera, se forma una gran charca de agua estancada con basura, propiciando la presencia de zancudos y moscas.
ENCUNETADO CAUSÓ PROBLEMAS
Alejandro Hernández Enríquez, actual presidente de la junta comunitaria, dijo que a consecuencia de la insalubridad se han registrado dos casos de dengue.
Explicó que trabajadores municipales concluyeron el encunetado de la calle principal de ese barrio, con el apoyo de los vecinos que contribuyeron con 2,100 piedras canteras y 95 bolsas de cemento, pero falta la nivelación de la vía pública.
Sin embargo, el encunetado causó problemas de insalubridad a los habitantes cercanos. José Abá Flores López señaló que los trabajadores municipales abrieron una zanja en su propiedad para que pase la corriente del agua servida y las aguas de las lluvias, las que inundan su humilde vivienda, dijo.
Flores y sus hermanos, quienes heredaron ese terreno al fallecer su madre doña Teresa López Gaitán, se oponen a que esa zanja continúe ahí.
René Morales Tamariz, responsable de la Dirección de Relaciones con la Comunidad de la Alcaldía Municipal, y Ernesto León Espinoza, gestor de la propiedad, aclararon que los Flores López no son dueños de la parte del terreno por donde atraviesa la zanja del desagüe.
Sin embargo, reconocieron que el paso de las aguas afecta a los Flores López y a la señora Petrona Quiroz, pues éstas se estancan antes de salir al lado opuesto.