Juan Rodríguez [email protected]
Ricardo Antonio García López, de 20 años, salió con su patrón Julio Mendoza Yrigoyen, junto a dos personas más a probar una lancha vieja a la Laguna de Xiloá, la tarde del domingo, sin embargo, el infortunio del joven acompañante del grupo estaba escrito: ya no saldría con vida del peligroso centro turístico.
Julio Mendoza Yrigoyen, explicó que ellos salieron como a las once de la mañana hacia Xiloá, y les acompañaba un mecánico de nombre Gustavo Huembes, encargado de probar el motor de la lancha.
“Dimos la vuelta completamente a la laguna, cuando veníamos a unos trescientos metros de la costa, el mecánico y a mi hijo Julio Mendoza Pralin, decidieron bañarse, apagué la lancha y ellos se tiraron”, relató Mendoza Yrigoyen.
“Ricardo Antonio se quedó conmigo, pues yo no andaba preparado con calzoneta, sin embargo, Ricardo me dijo que él también se iba a bañar. ¿Sabés nadar?, le pregunté. Me respondió que sí y se tiró”, recordó.
Minutos más tarde, Mendoza se enteró de que Ricardo Antonio se estaba ahogando, por lo que llamó a su hijo y al mecánico para que le ayudaran a rescatarlo con vida, pero fue imposible. El cuerpo del joven, habitante de Monte Tabor, desapareció en las profundidades de la laguna.
Inmediatamente se comunicó con la Policía y los Bomberos para que ayudaran a rescatarlo pero tampoco lo consiguieron.
Una brigada integrada por miembros de la Cruz Roja y los Bomberos continuaron ayer con la búsqueda, pero hasta en horas de la tarde el cadáver no había sido localizado.
Según opiniones de los buzos, el cuerpo no aparece debido a que el clima está fresco por las lluvias que han caído en Managua. Se espera que el cuerpo salga a flote en las primeras horas de hoy cuando la brigada continuará con su tarea de localizarlo y entregarlo a su familia.