Raúl Martínez
Hace algún tiempo aprendí de un excelente profesor de administración, que los gastos discrecionales son aquellos en que la empresa incurre y que no puede establecer medición del nivel de gasto con respecto a los beneficios obtenidos por la empresa y por lo tanto se debe confiar en la buena fe de la persona que autoriza el gasto. Como se puede apreciar, son gastos destinados a los asuntos de la empresa y en ningún momento para beneficio personal o allegados.
Según lo publicado en algunos medios de comunicación, los cargos reflejados en los estados de cuenta de American Express de la tarjeta que usaba el señor Alemán, son gastos personales que nada tienen que ver con los quehaceres del gobierno. Por lo tanto, lo que ha habido es un abuso en el uso de los fondos asignados para propósitos propios de las funciones de un presidente, en beneficio personal y sus allegados.
En cuanto a la intervención de la Contraloría considero que están en todo su derecho de investigar este asunto porque no se trata de gastos discrecionales sino de gastos personales que han sido pagados con dinero de los contribuyentes, el cual se debió utilizar en forma responsable, en beneficio de todos los nicaragüenses. Si no quieren intervenir es porque quieren proteger al señor Alemán.
Suena irresponsable la declaración del ex presidente del Banco Central, el diputado Ramírez, cuando señala que él nunca se dio cuenta de tal situación, siendo él uno de los preferidos acompañantes del ex presidente. ¿Cómo es posible que no se haya enterado el señor Ramírez cuando se trata de una suma millonaria? ¿Será que además de estas transacciones hay otras más impactantes?