AFP
Guatemala.-El ex dictador y presidente del Congreso de Guatemala, general (r) Efraín Ríos Montt, aseguró ayer que sólo con inscribirse ganaría las elecciones para presidente del país, pese a su pasado autoritario y un par de acciones judiciales en su contra, una interna y la otra en España.
Las intenciones del polémico general de 75 años las develó el pasado jueves el presidente de la República, Alfonso Portillo, quien aseguró que si Ríos Montt no encuentra impedimentos legales, será el candidato presidencial del gobernante Frente Republicano Guatemalteco (FRG-derecha).
“El candidato natural del FRG es el General. Yo creo que (Ríos Montt) puede superar los obstáculos legales y, de no ser así, se va a tener que buscar un candidato de afuera, porque dentro del partido no tenemos uno que pueda sustituir al general”, afirmó el gobernante.
Por su parte, Ríos Montt, quien en dos ocasiones (1990 y 1995) tuvo que retirar su nombre de las listas de candidatos, advirtió que “voy a estudiar esa posibilidad”, para luego insistir en que “si entro en las elecciones y si participo, gano”.
Ríos Montt, quien gobernó de facto Guatemala entre el 23 de marzo de 1982 y el 8 de agosto de 1983, no pudo inscribirse en esas dos oportunidades, debido a resoluciones de la Corte de Constitucionalidad (CC) y del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Ambas instancias declararon que, de acuerdo con el artículo 186 de la Constitución (aprobada en 1985), Ríos Montt está inhabilitado para aspirar a la Presidencia, debido a que fue jefe de un gobierno resultante de un golpe militar.
Sin embargo, el también ex pastor fundamentalista de la Iglesia Evangélica “El Verbo”, recordó que “la CC no ha fallado, el Tribunal Electoral dispuso que no tenía impedimento, pero expresiones jurídicas dicen que la ley no tiene efectos retroactivos”, y aclaró que la normativa fue aprobada después de su régimen dictatorial.
También existe un rechazo generalizado de los grupos defensores de los derechos humanos, que lo acusan de haber dirigido uno de los regímenes más represivos del país durante los 36 años de una guerra que finalizó en 1996.
Según grupos de defensa de los derechos humanos, durante los 17 meses del gobierno de facto de Ríos Montt fueron asesinadas unas 17,000 personas en operaciones de represión y contrainsurgencia.
Ríos Montt enfrenta, además, una demanda ante la justicia española, presentada hace tres años por la Premio Nóbel de la Paz, la indígena Rigoberta Menchú, que lo acusa, junto a otros siete altos mandos militares, de los delitos de genocidio, tortura y terrorismo de Estado.
Ríos Montt fundó el FRG en 1989, y ayer fue reelecto por quinta vez consecutiva como su secretario general.