- Róger Flores lamenta que nadie lo apoyó en su carrer
Francisco Jarquín [email protected]
Róger Flores no ha sido precisamente el mejor boxeador del país, pero sí el más esforzado para que su carrera manejada de su propia mano, haya tenido las pocas oportunidades que se ha podido brindar.
Sin embargo, a pesar que no le ha rendido cuentas de sus a nadie, sí admite que la falta de un manejador y asesoría, le ha limitado mucho sus posibilidades en el boxeo.
“Me tuve que volver un aventurero del boxeo, optar por salir de Nicaragua para sobrevivir. Volverme un boxeador que se vendiera por unos dólares más por que aquí nunca encontré a nadie que me quisiera manejar”, reflexiona Flores.
“No tuve suerte en Nicaragua, siento que fui uno de los mejores de aquí, arrasé con casi todos pero me faltó alguien que me ayudara”, continuó.
Para Flores ha sido tan vital no tener manejador, que nunca consiguió una oportunidad de titulo mundial, tampoco negociar mejor en el “mundo” del boxeo.
“Por ejemplo, la vez que fui a Brasil a pelear con Tomás da Cruz, me llevaron engañado diciéndome que era por un combate de diez rounds, y cuando llegué me informaron que era por el título Interamericano. Ya no me pude echar atrás, además, también supe que el contrato era por ocho mil y no por los dos mil que me pagaron”, recuerda con pesar.
Tras esa falta de asesoría y manejo, el leonés que llegó el sábado a 43 peleas, en las que resume 21 triunfos, 18 derrotas, la última ante el Chinandegano José Varela, y tres empates, considera que hay otras cosas que lo han satisfecho.
“La plata es lo que me llena ahora” cuenta un poco resignado, “pero no voy a negar que siento un vacío por no haber conseguido una oportunidad por campeonato mundial. Siempre soñé con un título, pero la vida no fue muy buena conmigo”.
Flores, ahora con 15 años de estar en el boxeo, piensa retirarse en unos dos años, después que termine de reunir un buen dinero. Luego pretende radicar en Nicaragua para convertirse en entrenador de boxeo.