- Unión Europea estudia reducir ayuda al desarrollo a países que no paren flujo de migrantes ilegales
- Francia y Suecia opuestas. “Sería un error histórico”, dijo premier sueco Persson
Elisa SantaféAFP
SEVILLA, ESPAÑA.- Los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) dieron este viernes un paso adelante en su lucha contra la llegada de ilegales a territorio europeo en la cumbre de Sevilla (sur de España), mientras en otras dos localidades de Andalucía la organización independentista armada vasca ETA hizo estallar dos coches-bomba que causaron seis heridos.
Horas antes del comienzo de la cumbre, una explosión se produjo en la localidad andaluza de Fuengirola (sur), en el aparcamiento de un hotel, y la segunda explosión, seis horas más tarde, se registró en Marbella, la ciudad de veraneo más lujosa de la Costa del Sol.
Dos llamadas telefónicas en nombre de ETA advirtieron de las explosiones a la Asociación de Ayuda en Carretera DYA en el País Vasco (norte).
Se trata de los dos primeros atentados de ETA perpetrados durante una reunión europea en España, mientras los jefes de Estado y de gobierno de la UE se reunían a las afueras de Sevilla rodeados de un dispositivo de seguridad de 9,300 policías y vigilancia aérea.
COOPERACIÓN SERÍA DISMINUIDA
Los Quince acordaron este viernes negociar cláusulas de readmisión de ciudadanos que entran ilegalmente en la UE con países terceros de origen o tránsito de los ‘sin papeles’, ofreciendo ayuda a estos países para combatir la inmigración ilegal.
Pero si no cooperan, la UE podría “proceder a una evaluación sistemática de las relaciones (…) en todos los ámbitos pertinentes”.
“Una cooperación insuficiente por parte de un país podría hacer más difícil la profundización de las relaciones entre los países y la Unión”, añade el proyecto de conclusiones.
El sábado, Los Quince se marcarán fechas para aprobar una serie de normas comunes de asilo entre finales de este año y comienzos del próximo, y en breve quieren ampliar la lista de los países a los que exigen visado de entrada en la UE.
FRANCIA Y SUECIA CONTRA SANCIONES
La presidencia, que ejerce España, suavizó el tono de la política que quiere poner en marcha para hacer frente al fenómeno, debido a las presiones de Francia y Suecia —opuestos a sancionar a los países terceros cortando la ayuda al desarrollo—, aunque la UE deja la puerta abierta a otro tipo de medidas.
“Debemos incitar, convencer y cooperar en vez de sancionar. No podríamos aceptar el principio de una condicionalidad de la ayuda. Nos oponemos a cualquier sanción sobre la ayuda o sobre los acuerdos de asociación”, declaró el presidente francés, Jacques Chirac, citado por su portavoz.
El primer ministro sueco, Goeran Persson, dijo por su parte que “relacionar estas dos cosas dañaría la reputación de toda la Unión Europea y sería contraproducente”.“Sería un error histórico”, subrayó.
Francia y Suecia no están solas en tal posición, pues junto a ellas se alinean Bélgica, Luxemburgo y Portugal, según la portavoz de Chirac.
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