Un scout de corazón

Decidido, lector insaciable, líder, buen alumno, hijo agradecido… son algunas de las características de Víctor Laguna, el mejor scout a nivel nacional Por su incondicional servicio a la comunidad e intachable reputación Víctor Laguna es considerado el scout número uno en todo el territorio nacional. Su gran hazaña es el haber dado vida al movimiento […]

Decidido, lector insaciable, líder, buen alumno, hijo agradecido… son algunas de las características de Víctor Laguna, el mejor scout a nivel nacional

Por su incondicional servicio a la comunidad e intachable reputación Víctor Laguna es considerado el scout número uno en todo el territorio nacional. Su gran hazaña es el haber dado vida al movimiento scout de su ciudad natal, La Trinidad, ciudad que se ubica a 120 kilómetros al norte de Managua.

Tiene 21 años, procede de una familia de escasos recursos y adquirió fama a los 16 años, cuando se erigió como líder de la “Asociación de Scouts de Nicaragua” en el Norte del país.

No es corpulento, pero el chavalo asegura que ha nacido para hacer algo grande. “Busco ser el mejor en todo, incluyendo en mi servicio a la comunidad como scout que soy”, refiere.

¿Cómo te involucraste en ese movimiento?

“Hace nueve años me asignaron en el colegio. En esa ocasión entrevisté al doctor Roberto Falla, jefe de los scouts de mi ciudad y él me impresionó tanto, que tuve ganas de ser parte de su grupo. Pero fue hasta los 14 que pude ingresar… fue un inicio difícil”.

¿Por qué?

“Mi mamá no quería que me integrara porque quitaba mucho tiempo. Y en ese entonces, el doctor Falla había decidido dejar los scouts por la falta de apoyo económico”.

¿Qué tal la primera experiencia?

“Genial. Me acuerdo que fue en un campamento, donde nos reunimos a las 4 de la mañana. Estaba pendiente de todo, al principio me mantuve alejado del grupo, pero después resultó fácil involucrarme porque eran muy alegres. Fue precisamente eso lo que más llamó mi atención”.

A tu juicio ¿cuál es tu gran hazaña?

“Levantar al movimiento scouts de La Trinidad, porque cuando ingresé se estaba desbaratando. Me propuse continuarlo con una patrulla de siete chavalos y tanto fue nuestro éxito que llegamos a conformarlo con más de 30 miembros”.

Laguna cuenta que después el problema era que necesitaban un jefe mayor de 20 años, ya que así lo estipulaba el reglamento scouts. “Pero no encontré a nadie que quisiera hacerse cargo y tuve que dirigirlo. Para esto me documenté y asistí a cuanto campamento realizaran, hasta reales prestaba”.

¿Qué se desconoce de los scouts?

“Que es una aventura para toda la vida y un movimiento formador, que promueve el servicio a los demás”.

En este sentido ¿cuáles son los aportes de los scouts de La Trinidad?

“Mire, los mejores profesionales y los mejores alumnos están en los scouts. En los desastres naturales, los primeros somos nosotros. Durante el huracán Mitch, por ejemplo, realizamos labores de evacuación. Actualmente apoyamos las campañas de salud, de censo de la educación y las actividades de la municipalidad”.

¿Qué se requiere para ser scout?

“Voluntad, pasión y amor a Dios. Para un verdadero scout las cosas difíciles son retos, su meta final es Dios y mientras viva en la tierra, su fin es el servicio al prójimo y eso implica hasta sufrir”.

Laguna señala que en sus aspiraciones ha sacrificado el tiempo con su familia e inclusive hasta novias. Al punto que hoy no tiene ni una. “Pero no me importa porque este sacrificio es válido”, argumenta.

¿Los planes?

“Bueno, ahorita el movimiento de La Trinidad está flojo porque estudio en Managua. De manera que mi plan es recuperarlo y entrar más de lleno a la comunidad”.

Paralelamente, Laguna pretende fortalecer los scouts en San Isidro, Estelí y en la Universidad Nacional Agraria (UNA) donde estudia Ingeniería en Recursos Naturales y es coordinador de la pastoral.

Como ven, él no es de los que cree en el popular dicho: “el que mucho abarca poco aprieta”. “No, soy de los que piensan que en la vida hay que aprovechar cada segundo, para mí el tiempo muerto no existe”, advierte.

Lo que no se ve

Durante los campamentos cada grupo scout se divide las tareas: unos levantan las tiendas de campaña, otros buscan la leña, otros cocinan o lavan los platos… a quienes no hacen bien la última tarea, les untan contil en la cara.

En los scouts las ceremonias cuentan tanto como en la religión. Y aunque todas son importantes las de iniciación (que incluyen la promesa scout) son las más recordadas, a tal punto que ninguno olvida esa fecha.

Cada patrulla representa a un animal y en los campamentos cada cual se identifica con el grito del mismo. Para pertenecer al movimiento la edad es lo de menos, al igual que el dinero. Sin embargo, existen categorías: los lobatos o gacelas de 6 a 10 años, los scout de 11 a 15 años y los rovers de 16 a 21 años. En adelante o se retira o sigue como dirigente…

Símbolos

Los símbolos también son importantes. La pañoleta sirve para abrigar o vendar… incluso se utiliza para hacer nudos. La flor de liz representa nobleza de sentimientos y orientación segura. El número indica el grupo…

La vestimenta se respeta. La camisa kaki es tradicional desde 1917, año en el cual se fundan los scouts en Nicaragua, y se combina con pantalones cortos, calcetas verdes o con pantalones negros e inclusive del mismo color de la camisa.

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