Alumnos del quinto año del instituto Modesto Armijo mientras hacen una exposición de Física, una de las clases en la que más tropiezan los estudiantes de secundaria.

Estudiantes a medirse en Física

Faltan laboratorios y textos, pero aún así, los alumnos lidian con esta materia Amalia Morales [email protected] La Física “es una materia que le pone las botas a los muchachos”, dice Gladis González, directora del Instituto Modesto Armijo. En esa materia los alumnos del Armijo rindieron, en promedio, 73 puntos el año pasado. La ciencia que […]

  • Faltan laboratorios y textos, pero aún así, los alumnos lidian con esta materia

Amalia Morales [email protected]

La Física “es una materia que le pone las botas a los muchachos”, dice Gladis González, directora del Instituto Modesto Armijo.

En esa materia los alumnos del Armijo rindieron, en promedio, 73 puntos el año pasado.

La ciencia que “estudia las propiedades de los cuerpos” se ve desde segundo hasta quinto año de secundaria.

En el Modesto Armijo el rendimiento más bajo se presentó entre los estudiantes de cuarto año. Su grado de aprobación fue del 62 por ciento.

Ese puntaje mejoró en quinto año con 74 puntos. Subió aún más en segundo y tercero, donde los estudiantes lograron un 78 por ciento en 2001.

Aunque no es la culpable de todo, pero “influye mucho la metodología”, admite González.

Y frenos a la comprensión son la escasez de textos y la ausencia de un laboratorio, en el que los estudiantes pueden practicar. “Tal vez ni un 20 por ciento tiene libros”, afirma la directora.

La preparación docente también pone su cuota en el desinterés. Al menos el 40 por ciento de los educadores de secundaria son empíricos.

González dice que en el Armijo la física de segundo año la imparten docentes graduados en Ciencias Naturales, pero la de los años siguientes son licenciados en Física.

Janet Ríos, profesora de Física de quinto año, es una de ellos.

Ríos aporta otras pruebas contra la excelencia física: el poco hábito de estudio y el poco tiempo de la materia.

“Hay alumnos que están en total abandono en sus casas”, alega. Y expresa que la frecuencia de cuatro horas de clases a la semana es muy poca. La docente considera que se necesitarían seis.

Por falta de tiempo estima que se imparte el 78 por ciento del contenido real.

Consciente de las limitaciones de tiempo, espacio y recursos, Ríos anima la clase con exposiciones de los estudiantes.

Ayer por la tarde fue el turno de Ivania Camacho y Donald Flores, del quinto D vespertino. El dúo expuso a sus demás compañeros el tema “Presión y ebullición”.

En papelógrafos presentaron ejemplos, en los que se manifiesta la ebullición y la presión.

“¿En qué creen que se va a cocinar más rápido los alimentos, en una olla de presión o en una abierta?”, pregunta la alumna Camacho. Un coro responde: “En una de presión”. Y Camacho anota que es así porque en la de presión se comprimen más rápido los alimentos.

HOY CONCURSO NACIONAL

Vanesa Gallo, alumna de quinto año y con un promedio de 100 en Física, le encuentra la ventaja a esta materia por ser “algo que lo podemos aplicar a la vida diaria”.

Por su excelencia en la materia, Gallo estará hoy en el concurso nacional de Física que organiza el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD). Sin aires de presumida, Gallo dice que no entiende por qué a algunos les cuesta tanto “si a todos nos dan la misma clase”.  

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