- Podrían estar “legalizando” a ilegales
Iván Olivares B. [email protected]
El descubrimiento de la pérdida de un expediente en las oficinas de Migración, podría haber impedido que una mujer usurpara la identidad de la señora Liseth Varela Núñez y obtuviera un pasaporte a nombre de ésta para salir del país, presumiblemente hacia Estados Unidos.
El licenciado Luis Rodolfo Toruño, Director de Migración y Extranjería, admitió esa posibilidad cuando dijo, en referencia a la sustracción del expediente 170192013 de la señora Varela, que “el objetivo tiene que haber sido la visa americana de alguien que ya la había tenido”.
LA PRENSA había publicado una historia similar, cuando Karla Pérez denunció que a pesar que había pagado los montos establecidos, realizados los trámites necesarios, y esperado el tiempo estipulado, los funcionarios de Migración no querían entregarle su pasaporte, aduciendo que ella no era Karla Pérez.
LAS TRES USURPADORAS
En aquella oportunidad, Pérez descubrió con sorpresa que, desde que se le perdió su pasaporte en febrero de 1999, y la fecha de entrega del nuevo, establecida para abril de 2001, otras tres “Karlas Pérez” habían llegado a pedir una nueva libreta, aduciendo que habían perdido la suya.
A pesar que las tres habían hecho la declaración jurada ante el mismo abogado, las autoridades de Migración parecieron obviar el caso, prometiendo que lo investigarían, sin que hasta ahora la señora Pérez haya podido obtener el pasaporte por el que ya pagó.
En este caso, la razón por la que aparecieron tres mujeres suplantando a la denunciante, parece haber sido porque Pérez tiene visa estadounidense. Toruño cree que el caso de la señora Varela es igual, por lo que recomendó investigar si ésta tiene visa de ese país, y prometió que cambiarán los procedimientos de control interno, para que nadie vuelva a meterles un gol.
USURPACIÓN DE IDENTIDAD
Las similitudes entre los casos de las señoras Liseth Varela y Karla Pérez, sugieren un modus operandi para introducir ilegales “legalizados” a Estados Unidos:
Todo comienza con el robo del pasaporte de un ciudadano que tenga una visa estadounidense.
Con este documento, se busca un contacto dentro de Migración, para que consiga el expediente del dueño de ese pasaporte, y se busca un cliente que pueda pagar por el “trabajito”.
Luego se llena un formulario nuevo con los datos de la persona que perdió su pasaporte, se le pone una foto de aquélla que asumirá su identidad, y se solicita una nueva libreta. Una vez con ambos pasaportes en su poder, el usurpador viaja a Estados Unidos con su documento nuevo, y al llegar allá, muestra éste junto con el antiguo, donde está la visa legal, y entra porque ambos documentos están a nombre de la misma persona.
En el caso del robo de identidad de Pérez, el truco funcionó porque las tres Karlas falsas se parecían un poco a la verdadera. En el caso de Liseth Varela, los traficantes cometieron la imprudencia de aceptar como “cliente” a una persona que no se le parecía en nada.