Juan Rodríguez [email protected]
La juez primero del Distrito Penal de Matagalpa, Karla Emilia Sáenz Terán, se mostró insensible ante el deplorable estado de salud de los reos Francisco Javier Rivera Martínez y Felipe Dávila Laguna, recluidos en la Cárcel Modelo de Tipitapa, y por el contrario ordenó ayer sacarlos del “hospitalito” para “trasladarlos de forma inmediata al Sistema Penitenciario de Waswalí, en Matagalpa, donde fueron procesados y condenados.
Este hecho provocó la inconformidad del vicario de las cárceles por parte de la Iglesia Católica, monseñor Amado Peña, quien lamentó la decisión de la juez Sáenz.
El subcomandante Carlos Sobalvarro, director interino del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), opinó que por asuntos humanitarios se debió haber hecho un traslado de los reos a un centro asistencial especializado o darles casa por cárcel, sin embargo, acató ayer mismo la orden de la juez Sáez de trasladar a los enfermos de Tipitapa a Waswalí.
“La juez que conoce la causa de estos internos, Francisco Rivera M. y Felipe Dávila Laguna, sabiendo el deteriorado estado de salud, no ha tenido la voluntad de concederles la libertad, aun cuando al interno le quedan pocos días de vida. Éste es el caso de Francisco Rivera Martínez”, fustigó el sacerdote Amado Peña.
Al tiempo que aseguró que “la señora juez tiene copias de diferentes exámenes médicos legales al respecto, y no accedió darle la libertad, más bien ordenó el traslado de este interno del Sistema Penitenciario Tipitapa al Centro Penal de Matagalpa a donde lo exponen a condiciones más difíciles de tratamiento”, denunció el religioso.
Actualmente la población total penal del país es de 5,577. “De éstos hay 59 convictos mayores de 60 años, y 303 internos enfermos crónicos, algunos de ellos con enfermedades en etapa terminal, con riesgo de morir en la prisión”, indicó Peña.
MEDICINA LEGAL NO EXAMINA BIEN A REOS
Monseñor Amado Peña, solicitó al doctor Hugo Argüello, Director del Instituto de Medicina Legal, que “oriente a los médicos bajo su dirección a que sean más exhaustivos y más profesionales en el chequeo de los pacientes internos, esto debido a que hay quejas de los privados de libertad, que refieren que los médicos no los examinan”.
“Se han dado casos de internos que después de haber sido valorados por medicina legal, fallecen en prisión”, denunció el religioso.