- El mejor jugador del Chinandega salió arrastrando los spikes
Wilder Pérez R. [email protected]
Jimmy González no es el Salman Rushdi de los chinandeganos. Los occidentales, todavía no han ofrecido sus riñones para sumar cinco millones de dólares por la cabeza del pelotero nicaragüense como lo hicieron los pakistaníes con el escritor.
Pero González está feliz de salir de la ciudad costera, y ahora su proa apunta hacia otro puerto: Granada.
“Para mí estoy casi listo con Granada, Bayardo (Dávila) me está jalando para allá y dice que se reunirá el lunes con el alcalde… además, me siento bien jugando con Bayardo, con otro short me sentiría incómodo”, confesó González.
El jugador de origen chontaleño ha pasado los peores momentos de su vida después que cometió un error que privó al Chinandega de coronarse campeón en el último juego de la serie final, aduciendo que incluso “los días siguientes tuve que dormir con antimotines”.
Asimismo, González aseguró que “me da vergüenza ver a los chinandeganos porque fue un error que no quise hacer”.
Pero lo que más le duele es que por las calles de Occidente se dice que “me vendí por 20 mil córdobas al Bóer y que después me fui en el bus (de los Indios) a celebrar a Managua, cuando en realidad me dejaron atrapado hasta horas después que anocheció… pero no es cierto, todavía que me hubieran dado cien mil dólares (ironiza), ahí sí me vendo”.
El atleta dijo además que apenas sale de su casa de alquiler en Chinandega por miedo a ser agredido por los fanáticos de la ciudad. “Ahora sólo voy a traer mi ropa, pero me siento bien porque voy a regresar al equipo con el que debuté en Primera División, el Granada, lo único que puedo decirles a los chinandeganos es que los quiero mucho”, puntualizó.