- El holandés Guus Hiddink triunfa en el Lejano Oriente
Martin ParryAFP
DAEJEON, COREA DEL SUR.- El italiano Giovanni Trapattoni puede ser uno de los técnicos italianos y mundiales con más condecoraciones, pero fue el seleccionador holandés de Corea del Sur, Guus Hiddink, el que se está llevando la gloria en este Mundial.
Pocos técnicos pueden competir con el “currículum vitae” de Trapattoni, pero Hiddink es uno de ellos.
Trapattoni, cuyo futuro es dudoso después de que Italia perdiera en octavos de final del Mundial frente a Corea del Sur por 2-1, con un gol de oro, ha ganado todos los trofeos habidos y por haber como técnico de club en Juventus, Inter Milán y Bayern Múnich, pero nunca una Copa del Mundo.
Hiddink tiene un impresionante pasado. Comenzó a construir su reputación cuando ganó la Liga de Campeones en 1988 con el PSV Eindhoven ante el Benfica en la final y después entrenó en España (Valencia y Real Madrid) y Turquía.
Como seleccionador nacional holandés estuvo a punto de dar la gloria a su país en el Mundial de Francia en 1998, pero una derrota ante Brasil en semifinales le costó el puesto.
Ahora, en Corea del Sur, se ha convertido en un dios. Después de cinco participaciones, la selección asiática nunca había ganado un partido, y en esta ocasión ha conseguido ya derrotar a Polonia (2-0), Portugal (1-0) e Italia (2-1), además de empatar con Estados Unidos.
“Es increíble lo que han hecho los jugadores”, afirmó Hiddink sobre un equipo que comenzó el Mundial fuera de los 40 mejores del ranking de la FIFA. “Estoy muy feliz. Italia era una de las superpotencias del fútbol”.
El siguiente rival, en cuartos de final, será España. El defensa Kim Tae-young afirma que el equipo está confiado. “Pienso que fuimos capaces de avanzar a cuartos de final debido a los aficionados surcoreanos. Derrotaremos aEspaña en el próximo partido”.
Lo que Hiddink ha instilado en el equipo es el coraje de encarar riesgos, de tomar una decisión. Sus métodos han sido tan exitosos que las empresas estudian “el camino Hiddink” para ver si su filosofía futbolística se puede aplicar a la industria.
“Los jugadores coreanos tienen una gran virtud y es que pueden aprender las demandas del fútbol internacional. Reaccionan muy rápido, como lo han probado”, explicó.
“Nuestro primer objetivo era ser competitivo en la Copa del Mundo y lo hemos conseguido. El segundo era ganar un partido y lo hicimos en el primero contra Polonia”, indicó.
“Entonces se pidió llegar a la segunda ronda, lo que también hemos hecho y ahora estamos en cuartos de final. Es hora de disfrutar de lo que hemos conseguido, pero quiero que mis jugadores sean ambiciosos y hambrientos como lo han sido hasta ahora”, dijo Hiddink.
“Voy a disfrutar jugando contra España y preparando el partido. Conozco a muchos jugadores de mis tiempos en el Real Madrid”, finalizó.