Hay que inventar el futuro

Hugo Sergio Torrez Cruz Las limitaciones de la visión tradicional sobre el desarrollo económico, las prácticas arcaicas, el poco desarrollo agrícola y la falta de información actualizada, nos ha generado una entropía centrípeta que nos ha conducido irremediablemente al círculo repetitivo de lo conocido, negándole al esfuerzo creativo la oportunidad de ser. Hay quienes piensan […]

Hugo Sergio Torrez Cruz

Las limitaciones de la visión tradicional sobre el desarrollo económico, las prácticas arcaicas, el poco desarrollo agrícola y la falta de información actualizada, nos ha generado una entropía centrípeta que nos ha conducido irremediablemente al círculo repetitivo de lo conocido, negándole al esfuerzo creativo la oportunidad de ser.

Hay quienes piensan que jinoteganos y matagalpinos, por el hecho que nuestras principales ciudades están circundadas por montañas, hemos perdido la sana costumbre de levantar la mirada y auscultar el horizonte, encerrándonos en repetir los éxitos del pasado, olvidándonos de buscar nuevas alternativas ganadoras. Creyendo erróneamente que es responsabilidad del Estado encontrar esas alternativas.

Es bien sabido que el desarrollo económico depende siempre de la capacidad para introducir innovaciones al interior del tejido productivo y empresarial, no es suficiente la disponibilidad de recursos financieros para garantizar el desarrollo.

No es cierto que con tierra, agua y tractor cualquier idiota es agricultor. La globalización ha obligado a todo empresario agrícola a tener una visión cosmopolita y ha pensar en función de mercado como primera prioridad. No basta con ser un buen productor; hay que ser un buen comercializador.

El hecho que, aparentemente, se le encontró una solución financiera a la actual crisis cafetalera, o cual me alegra, no significa que el problema ha desaparecido: yo creo que los grandes beneficiados son los acreedores que si encontraron una manera de asegurar su dinero y de seguirlo circulando en el sistema financiero nacional. Creo que solamente se ha puesto un parche a la caficultura, el problema de fondo subsiste. Aún nos queda pendiente la asignatura de encontrar nuevas alternativas y de replantear a fondo la nueva visión de la caficultura nacional.

Por todo esto y más, no es casual que el actual gobierno nos ha sorprendido marchando en círculo.

Ahora que se ha disipado el humo de las batallas y que vuelve la razón a tomar la palabra, deploramos en secreto los errores que el entusiasmo nos hizo cometer y contemplamos con tristeza él retaso generacional que nos ocasionamos. Es triste reconocer que estamos como estamos, porque somos como somos.

Creo que cada generación debe de ir en busca de su futuro y debe superar lo más rápidamente posible los logros del pasado, sin romper abruptamente con él presente, solo así se puede salir adelante como persona, como empresa y como nación.

Al terminar el conflicto en Vietnam, ningún nicaragüense se atrevió a opinar que influencia podía tener este resultado en la economía nacional. Ningún futurólogo, por aguda que fuese su visión, se hubiera atrevido a opinar que en pocos años este remoto país sería un gran competidor en los mercados internacionales cafetaleros. Seguramente financiados con fondos de alguna organización de gran envergadura, de esas de dos y tres letras. Que si sabían lo que hacían.

Sólo falta que la guerra colombiana afecte este ciclo cafetero, o el próximo, que bajen las reservas y que se disparen los precios. Principalmente para el café conocidos como otros suaves, en donde está clasificado internacionalmente el nuestro. Así es la vida, el mal de unos, es el bien de otros. Esta película nosotros ya la vivimos.

Necesitamos aprender a jugar con todos los vacíos: Lo incierto, imprevisto, no cuantificable de cada situación; aprender a reaccionar rápida y adecuadamente con una visión integrada, algo difícil de lograr en nuestro país, en donde nos faltan y organizaciones sólidas, modernas y ágiles. Estamos acostumbrados a los feudos de poder y a los penachos de plumas que nos hace reaccionar de manera cuasi tribal.

Estoy seguro que no hallarán novedades si no sale de este estrecho marco mental; económico y financiero en que vivimos. El mundo ha girado muy rápido mientras nosotros hemos estado practicando la auto fagia, ensayando desgraciadamente nuevos modelos de desarrollo económico con fuerte dosis izquierdosa, colocando los bueyes detrás de la carreta y dando vuelo a la jerigonza florida de los izquierdos humanos, acostumbrados ha encontrar culpables de todo lo malo que nos pasa menos en nosotros mismos.

Para romper estos paradigmas se hace imprescindible las alianzas estratégicas en el campo de la inteligencia y en el campo económico financiero, para encontrar alternativas que sean económicamente viables, solamente aceptables, ecológicamente amigables, financieramente atractivas, políticamente realizadas, internacionalmente potables, legalmente comercializables, diferenciales, bancales, con valor agregado, en cantidades significativas, con estos competitivos, con excelente calidad y que se puedan producir en nuestras condiciones edafo– climáticas, que no sean muy precederos, que se logren producir en meses de contra estación, que sean productos de consumo étnico o masivo, además tener frecuencia de entrega o consistencia, etc. “Es más fácil encontrar a la dueño de la zapatilla de cristal”.

Siguiendo con esta lógica hago provecho de la ocasión, para proponer a la más altas autoridades de mi país tres ideas que pueden ayudar a encontrar la luz al final de túnel sin recurrir al presupuesto nacional.

Es pertinente mencionar que los organismos de la sociedad civil y no gubernamentales más importantes de nuestro país en el campo agropecuario, son las asociaciones de cafetaleros, de ganaderos, los productores de hortalizas, de oleaginosas, los cultivares de camarón, etc. Los productores con experiencia bien pueden ingresar en nuevas áreas, o en las ya existentes pero con nuevos enfoques. Hay que identificar las nuevas alternativas, hacer análisis de sub sector y elaborar planes de negocios, para proceder a su implementación.

Nuestra canasta agro exportable a entrado en crisis de envejecimiento, dichosamente el mundo ha cambiado, no es hora de lamentarnos, es hora de ver hacia el futuro, el que mire hacia atrás se conviene en estatua de sal.

1) Solicito al Presidente Don Enrique Bolaños y al Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica Sr. Oliver Garza, intercedan con sus buenos oficios a fin que el 50% de los fondos de monetización de harina de soja, sebo, maíz amarillo y trigo etc. pasan, durante los próximos cinco años, a formar parte de un fondo para la construcción y aprovisionamiento de un centro de diversificación agropecuaria, con énfasis en Agro-Negocios, en la zona del sub trópico húmedo, Jinotega-Matagalpa.

2) Solicito al Excelentísimo Gobierno de la República de China Taiwán, la ampliación de la misión técnica agropecuaria con especialistas del más alto nivel para que, en conjunto con nuestros mejores investigadores, de común acuerdo con nuestros especialistas en agronegocios y los gremios de productores, introduzcan, validen, reproduzcan y masifiquen nuevas alternativas. Taiwán es un país ubicado geográficamente en una latitud similar a la nuestra. Ha sido un país muy exitoso en el campo agropecuario, tienen una gran experiencia en nuestro país con muchos años de presencia de su personal técnico en el campo nacional, por estas razones creo que su experiencia y buena voluntad nos pueden ser muy beneficiosas. Además, el pueblo de la República de China Taiwán, tiene otras cosas en común con el nuestro. Esta solicitud no es excluyente al resto de países, organizaciones e instituciones internacionales que nos quieran y pueda asesorar.

3) Solicito al Señor presidente la apertura de una sede de la Universidad Nacional con énfasis en Agro-Negocios, que está ubicada en la ciudad de Jinotega. Esta universidad debe funcionar con metodología moderna, dejando a un lado las acciones librescas y tradicionales de nuestras universidades y formar, en cambio, profesionales modernos que comulguen con las tecnologías actualizadas en otras partes del mundo. Ha llegado el momento de construir más y brújula para emprender el viaje hacia la Nicaragua del futuro. “no a la corrupción sí a la producción.

El autor es consultor privado y ex gererente de operaciones Techno Serve Nicaragua.  

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