María Antonia López M. [email protected]
Los productores de leche están pegando el grito al cielo. Los precios de compra por cada litro se han reducido drásticamente con la llegada del llamado “golpe de leche”, situación que les está obligando a tomar una serie de medidas y hacer llamados al Gobierno para que busque una salida lo más pronto posible.
El golpe de leche es el término usado en el gremio durante la temporada de invierno, período en que el pasto crece y aumenta la producción de leche, por lo que siempre se espera un crecimiento.
No obstante, Douglas Alemán Benavides, de la junta directiva de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), manifestó que este año el llamado “golpe de leche” está afectando los precios de la producción lechera, por cuanto los mercados salvadoreños y hondureños se encuentran cerrados a la exportación de queso, y las plantas semi-industriales están acopiando en menor cantidad.
Para superar un poco el problema, Alemán planteó que se deben hacer mejores esfuerzos en el acopio de leche fluida y la que se usa para convertirla en polvo, “eso depende en gran medida de una política adecuada del Gobierno hacia el sector”.
NO LA BOTARÁN
Descartó la posibilidad de que los productores opten por botar la leche si no encuentran mercado por los bajos precios, ya que eso constituiría un crimen cuando hay una gran cantidad de niños mal nutridos en el país.
Por su parte, Freddy Torres, productor cafetalero y ganadero matagalpino que produce leche en la zona de San José de Paiwas, expresó que la situación es muy grave porque ha dejado de percibir hasta 25 córdobas por pichinga, “pero los que venden a los queseros artesanales están peor”.
No obstante, reconoció que el productor nacional no ha podido superar la deficiente negociación de precios con los intermediarios y los compradores directos “porque cuando no llegan a recoger la leche acopiada, el producto se pierde y eso lo debe asumir el ganadero”.
Para Agustín Sequeira, presidente de la Alianza Amerrisque, las trabas que ponen los hondureños para no dejar entrar el queso nicaragüense son medidas proteccionistas y cuando hay libre comercio no deberían establecerlas.
Tanto El Salvador y Honduras han alegado que Nicaragua no cumple con las medidas fitosanitarias y tras el envío de varios inspectores al país se espera que manden alguna comunicación, pero ésta “nunca llega” indican los productores.
“El gobierno nos pide ser más competitivos, pero no nos ayudan a hacerlo porque no implementan medidas recíprocas sobre los obstáculos a la exportación”, señaló Sequeira.
Manuel Callejas, vicetesorero del Fondo de Desarrollo de la Industria Láctea (Fondilac), manifestó que tienen intenciones de adquirir queseras para poder apoyar a los productores.
APROVECHAR CUMBRE
Coincidieron en que el gobierno debe aprovechar la oportunidad de la Cumbre que sostendrán los presidentes centroamericanos en Granada, mañana, para superar algunos de los problemas que se presentan sobre la introducción de productos nicaragüenses.
También demandan la búsqueda de fondos para la instalación de una planta pasteurizadora y de esa manera aumentar la capacidad de acopio que ha sido instalada en el país y ajustarse a las normas de calidad que exigen los compradores, ya que las existentes son manejadas con capital privado.
Además están pidiendo al Gobierno que instale un laboratorio de referencia que permita medir las calidades de la leche que se produce en Nicaragua.
LA PRODUCCIÓN LECHERA
Se estima que la producción lechera crece anualmente cuando entra el invierno, en un 10 a 20 por ciento, no obstante este año podría haber aumentado hasta un 40 por ciento, debido a que los productores han hecho inversiones en sus fincas, mejorando razas
Nicaragua es el principal exportador de productos lácteos en la región centroamericana, pero hacen falta políticas públicas para fortalecer esa categoría
Alrededor de 70 millones de galones de leche se producen anualmente en el país
Sin embargo, hay un 40 por ciento de productos derivados de la leche que son importados, porque no hay condiciones suficientes para fabricarlos en el país
En la actual temporada, la pérdida por valor real se calcula hasta en un 50 por ciento, ya que los precios del litro de leche oscilan entre uno a tres córdobas, cuando en verano alcanzan hasta 8 y 10 córdobas por la misma unidad.