Wilder Pérez R. [email protected]
La mayoría de seguidores del béisbol nacional suelen dominar de memoria las estadísticas de sus jugadores preferidos, su estado de salud, sus aspiraciones deportivas, opiniones y hasta sus dejes al ser entrevistados. Pero pocos saben a qué se dedica cada uno de ellos cuando no están jugando a la pelota.
Aun cuando el béisbol criollo no es profesional, algunos verían extraño que el equipo campeón de Primera División, el Bóer, esté compuesto por campesinos, camioneros, negociantes, estudiantes y sí, gente que se dedica ciento por ciento al béisbol.
Para que los fanáticos se den una idea del quehacer de los campeones, LA PRENSA los deja hablar sobre lo que hacen en temporada muerta.
Juan Oviedo: Yo trabajo con mi motosierra ayudándole a mi papá, paso semanas enteras metido en los bosques de Chinandega y sólo salgo una vez por semana, el año pasado estuve en la Costa Atlántica.
Francisco Hernández: Mi papá es camionero, yo trato de ayudarle, trabajamos en camiones nacionales e internacionales.
Diego Sandino: No soy empresario pero soy agricultor, ando sembrando y recolectando en Carazo, aunque este año puede ser que trabaje con el Bóer de Segunda División de coach de pitcheo.
Wilfredo Amador: A veces nos llaman a la Selección Nacional o tenemos chance de jugar en Honduras o España, si no, trabajo con un hermano mío ayudándole a vender frutas en Estelí.
Reynaldo Padilla: Trabajo para una empresa azucarera en Rivas como despachador de la bodega central, ahorita está cerrado, pero si hacen inventario o algo me llaman.
Marlon Abea: Tengo la dicha de trabajar en un negocio propio en Nindirí, quiero viajar a Estados Unidos y luego cumplir mis sueños de montar mi negocio de deportes.
Nemesio Porras: Administro dos gasolineras, pero necesitaré un tiempo para tomar decisiones para avanzar en un pequeño edificio de compras en sociedad con mi esposa en Villa Fontana.
Sandy Moreno: Le dedico tiempo completo a mis estudios universitarios, aunque también trabajo en negocios propios variados.