Los productores agrícolas nicaragüenses utilizan muy pocas semillas certificadas para la siembra de granos en comparación con el resto de países centroamericanos. Lo que incide en la baja de rendimientos por manzana.

Bajos rendimientos productivos en maíz nicaragüense

Los especialistas aseguran que los bajos rendimientos productivos se deben al poco uso de semilla certificada Gerardo Bravo [email protected] Los rendimientos promedios que obtienen los productores nicaragüenses son aproximadamente de 18 quintales por manzana en maíz, cifra que está por debajo de las que obtienen los agricultores salvadoreños que están por el orden de los […]

  • Los especialistas aseguran que los bajos rendimientos productivos se deben al poco uso de semilla certificada

Gerardo Bravo [email protected]

Los rendimientos promedios que obtienen los productores nicaragüenses son aproximadamente de 18 quintales por manzana en maíz, cifra que está por debajo de las que obtienen los agricultores salvadoreños que están por el orden de los 30 quintales por manzana, revela un estudio realizado por el Proyecto de Mejoramiento de semilla (Promesa).

Posiblemente la diferencia de productividad se explica en parte por el mayor uso de semilla certificada de cultivares mejorados de maíz (variedades sintéticas e híbridos), utilizadas por los agricultores del área, señala el documento.

Los productores de los países del área centroamericana utilizan más semilla certificada de maíz que los agricultores de Nicaragua, lo que hace elevar sus rendimientos productivos, revela un estudio realizado por Promesa.

Mientras en Nicaragua se cubrió únicamente el 6.8 por ciento del área cultivada con semilla certificada de variedades polinización libre e híbridos, en El Salvador, Costa Rica, Panamá y resto de países de Centroamérica, los porcentajes de siembras fueron entre el 15 al 48 por ciento, revela el informe.

EXPERIMENTACIÓN

Promesa, en conjunto con Organismos No Gubernamentales, empresas privadas de asistencia técnica, cooperativas, y asociaciones de productores, realizaron durante el 2001 la validación y comportamiento de semillas híbridas y variedades sintéticas en diferentes puntos del país.

Las áreas seleccionadas estuvieron ubicadas principalmente en zonas productoras de maíz del país. El documento refleja que en total fueron 376 parcelas demostrativas las que montaron. Los productores fueron atendidos por unas 28 instituciones y participaron unos 1,506 entre productores y productoras.

La fuente señala que uno de los problemas que enfrentan los productores de maíz es la falta de liquidez económica para poder adquirir la semilla certificada y los insumos necesarios para efectuar la actividad productiva.

También añade que otro factor que incide mucho en que los productores nicaragüense no usen la semilla certificada de híbridos es el precio con que le llega al agricultor al momento de la siembra.

“Mientras en Nicaragua el valor de una libra de semilla certificada es aproximadamente 10.4 veces más que el valor del grano comercial; en El Salvador y los otros países es de 7.8 a 9.6 veces el valor del precio del híbrido más popular, con respecto al grano”, refleja el documento.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí