La aplicación del incentivo fiscal para la captura del pargo puede solventar las pérdidas que tienen los pescadores, según manifestaron los dueños de acopios.

Acopiadores de Casares solicitan incentivos fiscales

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected] Las pérdidas que los acopiadores aseguran tener con los pescadores pueden ser subsidiadas con sólo que los incluyan en el incentivo anual que el gobierno otorga a los dueños de empresas exportadoras de pargo, dado que sólo Casares y La Boquita sacan un promedio de 8,500 libras cada día, según planteó el […]

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]

Las pérdidas que los acopiadores aseguran tener con los pescadores pueden ser subsidiadas con sólo que los incluyan en el incentivo anual que el gobierno otorga a los dueños de empresas exportadoras de pargo, dado que sólo Casares y La Boquita sacan un promedio de 8,500 libras cada día, según planteó el acopiador, Luis Puerto.

Puerto manifestó que en Casares la situación de los 12 acopiadores es similar cuando enfrentan grandes pérdidas con los pescadores morosos. A éstos les facilitan termo, hielo, implementos de pesca y gasolina al crédito, pero hay casos en que los han dejado hasta con 15,000 córdobas de deuda.

Indicó que las deudas de los pescadores son cargas económicas para ellos, ya que estos trabajan financiados por el acopio; “pero cuando sale del mar deja en la costa la mercadería que sacó en manos de otro comprador y se olvida del acopiador que lo financió”, dijo Puerto.

Señaló que la mayoría de pescadores locales no tienen cultura de pago y se van endeudando, aunque pueden pagar el 50 por ciento de la deuda cada día. Esto desestabiliza la economía del acopio, en tanto —dijo— que las empresas exportadoras de marisco no tienen ningún problema al respecto porque solo llegan a retirar el pescado, lo pagan, pero no saben todo lo que deben pasar para asegurar la mercadería.

CIEN MIL LIBRAS DE PARGO

Según el cálculo que hace Puerto, la zona costera de Carazo entrega cien mil libras de pargo a las empresas exportadoras Nicafish, Expomar y Nicanor, cuando la pesca está buena, y cada pescador saca 100 libras.

Explicó que a ellos sólo les queda un margen de ganancia de 2 córdobas por libra, pero de ahí deben pagar 12 sacos de hielo diario, administrador, entregador y recibidor; fuentes de trabajo que deben quedar entre la misma familia para no perder mucho más.

PRECIOS BAJAN LA VENTA

Los acopiadores de Casares señalaron que otro de los problemas que enfrentan es que las ventas de “pescado chatarra” se baja al incrementarse el precio por libra en los mercados locales, donde los intermediarios le ganan a la libra el cien por ciento.

Refirió que esto sucede con la carne variada de pescado, que es la que compra el consumidor en la ciudad y se cotiza a cinco córdobas la libra en el acopio. En el caso del pargo es a trece córdobas y la langosta a cincuenta córdobas la libra.

Señaló que el consumidor no puede comprar ese producto porque se lo venden muy caro, a pesar que el intermediario no gasta en combustible para obtenerlo, dado que los acopiadores se lo llevan al mercado. En cambio ahora, con la nueva política que están usando de no llevarlo, a ellos se les estanca en sus acopios.  

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