- Los ecuatorianos con una victoria en tres partidos
Esta fue la frase con la que todos los ecuatorianos celebraron la primera clasificación de su país para un Mundial.
Su debut fue en este 2002 y para ello han sido claves las aportaciones de su seleccionador, el colombiano Hernán “Bolillo” Gómez, y su líder sobre el terreno de juego, el veterano Alex Aguinaga
El pitazo con el que el mexicano Ramos Rizo puso punto y final al encuentro disputado el 7 de noviembre entre Ecuador y Uruguay desafió la locura en Quito y en el resto del país.
¡Si se pudo!. Esa fue la frase que todos los aficionados gritaron para celebrar la primera clasificación para un Mundial. Se había puesto fin a la mayor frustración deportiva de los ecuatorianos.
Y es que desde el ya lejano 12 de octubre de 1956, cuando Ecuador perdió el partido definitivo ante Chile en la neutral Lima por un lugar en el Mundial de Inglaterra, se creó una tristeza que por fin han borrado los hombres dirigidos por el colombiano Hernán “Bolillo” Gómez desde el banquillo y por Alex Aguinaga en el terreno de juego.
LLEGA EL “BOLILLO”
Gómez tomó las riendas de la selección el 12 de octubre de 1999 ante Uruguay en Montevideo. Desde su inicio al frente del equipo, el colombiano le propinó, el sello de su desbordante personalidad.
Primero, tomó decisiones que fueron vitales como considerar a Quito la sede fija para los partidos de la selección y lo explicó tan bien que no encontró resistencia en Guayaquil. Pero sin duda su mayor éxito ha estado en la unión.
Unión con su cuerpo técnico con el que mantiene una relación de respeto aunque él siempre tiene la última palabra. Unión con sus jugadores. Siempre han mostrado un buen ojo para elegir a los hombres que estaban en mejor forma y ha mantenido un bloque sólido. Además, ha existido dotes de psicólogo para hacer creer a sus hombres que podían derrotar a cualquier rival. Así, se rompieron mitos como no poder ganarle a Brasil o no conseguir éxitos como visitante.
Ni siquiera el intento de asesinato que sufrió en mayo de 2001 por parte de gente allegada al ex–presidente Abadalá Bucaram para que su hijo jugase con la selección sub-20 logró quebrar su carácter. Al contrario. Sirvió para convertirlo aún más en un ídolo.
Gómez ha logrado, con unos futbolistas sin experiencia y algunos otros algo limitados técnicamente, formar un equipo de gran funcionamiento colectivo, muy difícil de superar. Sus números al final de los 18 partidos de las fases arrojaron un balance de 9 victorias, cuatro empates y cinco derrotas. Marcó 23 goles y encajó 20. El Mundial le espera y Ecuador ya piensa en esta cita con toda ilusión.
A FAVOR
Tiene a algunos jugadores de gran calidad como Aguinaga, de la Cruz –jugó todos los partidos de las fases –Delgado- máximo goleador del equipo con nueve tantos y Kaviedes.
La ilusión en su debut en un Mundial y la falta de responsabilidad le pueden dar alas, con lo que podría ser una de las sorpresas agradables del torneo.
EN CONTRA
Puede pagar cara su inexperiencia en una cita mundialista. Además, tiene algunas zonas del campo cubiertas por jugadores que no tiene la calidad de sus hombres-clave.
La excesiva dependencia en Alex Aguinaga. Cuando él no está, el equipo baja mucho su nivel. Hay jóvenes prometedores, aunque todavía son simples proyectos.
ASI JUEGA
“Bolillo” Gómez despliega un 4-4-2 sobre el terreno de juego. Su línea de ataque es realmente poderosa. A Aguinaga como mediapunta se les suma la peligrosidad de Delgado y Kaviades.
LA FIGURA
Alex Aguinaga. El ecuatoriano ha desarrollado casi toda su carrera deportiva en el Necaxa mexicano. Jugador rápido, de buen manejo y certera definición, es el líder, el referente de la selección. Posee una excelente técnica individual y a pesar de su edad, 33 años, mantiene una gran velocidad en cada una de las acciones.
Además es capaz de marcar el ritmo, rápido o lento, según le interesa a su equipo. Dueño de gran personalidad y carácter, es sin duda el mejor jugador de Ecuador en los últimos quince años y tras Alberto Spencer, es el mejor de la historia del país. Después de clasificarse cumplió su promesa: cortarse la coleta que lucía desde 1993.
HERNÁN “BOLILLO” GÓMEZ
“Siempre he dicho que es mejor empezar con la más fea”.
¿Qué valoración hace del grupo que le ha tocado a su selección?
“Estoy contento porque todos los equipos que nos han tocado en la primera fase están acostumbrados a este tipo de torneos”.
¿Qué conoce de estos rivales?
“Italia es un equipo ordenado, fuerte, rápido y cauteloso, ya que juega mucho con el resultado; Croacia es más ofensiva y tiene jugadores que brillan en las grandes ligas europeas; y a México la conocemos bien ya que nos hemos enfrentado varias veces”.
Nota de Redacción: Finalmente el equipo ecuatoriano quedó último en el Grupo G, al conseguir una victoria ante Croacia y perder sus compromisos con los mexicanos e italianos.
EL SELECCIONADOR
Hernán Bolillo Gómez. Nació el 3 de febrero de 1956 en Medellín (Colombia).
Jugador Modesto, comenzó su carrera de técnico como ayudante de Francisco Maturana en la selección colombiana en las clasificaciones a los Mundiales de 1990 y 1994. Él sólo llevó al colombiano Cafetero en Francia ’98.
Ahora repite clasificando con Ecuador, de la que se hizo cargo en 1999. De fuerte personalidad, ha demostrado su habilidad para hacer y decir en cada situación lo que conviene, gracias a su inteligencia. No es tan culto y fino como Maturana, pero hoy en día es indiscutible. Desde el principio se metió en el bolsillo al país y a los jugadores. Todo su trabajo estuvo a punto de truncarse cuando sufrió un atentado del que salió ileso.
Tomado de Don Balón/La Prensa