- Estados Unidos también logró
su boleto
Enrique EscandeEFE
TOKIO.- Las selecciones de Brasil, México y Paraguay dan la cara por el fútbol de Latinoamérica en el sorpresivo Mundial de Corea y Japón, en el que Argentina, Uruguay, Ecuador y Costa Rica resignaron tempranamente sus ilusiones al ser eliminados en la primera fase.
Con tres victorias, once goles marcados y tres encajados, y pese a algunas flojeras defensivas, Brasil ha logrado dejar atrás una pésima etapa de su historia con varias derrotas en las eliminatorias del Mundial y ha recuperado su condición de candidato a ganar el título de campeón, que sería el quinto de su gloriosa historia.
China, Turquía y Costa Rica no pudieron quitarle un solo punto en la primera ronda del Mundial a los muchachos de Luiz Felipe Scolari, quienes ratificaron con un 5-2 a los costarricenses el feliz momento que atraviesan en la competición.
Pese al 5-2, la selección de Costa Rica que dirigió el brasileño Alexandre Guimaraes demostró notables argumentos técnicos y tácticos, los cuales resultan insuficientes si a la hora de marcar goles fallan los encargados de esa tarea.
Los ticos jugaron de igual a igual con los brasileños con un estilo por momentos brillante, pero se quedaron fuera del Mundial por diferencia de goles.
El mejor jugador de Costa Rica, Paulo Wanchope, dijo que la selección de su país perdió contra “los próximos campeones del mundo” y que el equipo centroamericano demostró que puede enfrentarse a los grandes del mundo sin prejuicios.
México se clasificó para los octavos de final tras poner en duros aprietos a Italia en el partido que terminó igualado a uno, resultado que los jugadores del elenco europeo celebraron sin disimular tras los asfixiantes momentos de angustia vividos en el campo de juego.
Los mexicanos han mostrado sólidas intenciones de progresar en el campeonato y su clasificación para los octavos de final es una comprobación del carácter de un equipo.
Paraguay comenzó su participación en el Mundial con tropiezos y llegó escorado al último partido con Eslovenia que logró ganar con dos goles de Nelson Cuevas, el jugador del River Plate argentino que fue convocado para la selección que dirige el italiano Cesare Maldini hace menos de dos meses.
Cuevas ha eclipsado con su efectividad al jugador estrella del conjunto paraguayo, el portero José Luis Chilavert.
Uruguay fue el primero de los participantes en la Copa del Mundo de Corea-Japón que abandonó el escenario de la competición.
Los uruguayos, en su último partido mundialista, ante Senegal, desplegaron 45 minutos de vergüenza deportiva para remontar tres goles en contra y empatar el partido, en reacción loable, pero que los aficionados de su país hubiesen querido ver antes, en los otros partidos.
En su debut perdió 1-2 con Dinamarca y posteriormente empató sin goles ante el campeón vigente, Francia, que también regresó a casa más temprano de los esparado.
Ecuador, que perdió ante Italia y México en sus dos primeros partidos, pagó el derecho de piso del debutante y quedó también fuera de carrera, aunque se despidió con una victoria ante Croacia que ha dejado como imagen la dignidad con la que el equipo que dirige el colombiano Hernán Darío Gómez participó en esta competición.
EL ADIÓS ARGENTINO
Argentina dio la segunda gran sorpresa del Mundial, tras la eliminación de Francia, al quedar eliminada por una derrota ante Inglaterra (0-1) y un empate con Suecia (1-1) tras la victoria del debut ante Nigeria (1-0).
Los argentinos llegaron a Japón con el cartel de favoritos colgado del cuello de cada una de sus grandes figuras, las cuales no lograron reflejar en las porterías de ingleses y suecos el dominio que ejercieron en ambos partidos.
A los argentinos, que habían ganado las eliminatorias con una contundencia ofensiva que les proyectó a los primeros puestos en la consideración mundial, les faltó gol, pese a tener en sus filas a dos especialistas de lujo para ello como Babriel Batsituta y Hermán Crespo.
Por esa razón, el equipo albiceleste se fue antes de lo esperado y recibieron el golpe más duro de los últimos cuarenta años en los mundiales.