- Se trata de otro grande que queda entre las víctimas
EFE
INCHEON, COREA DEL SUR.- La selección de Corea expulsó del Mundial a los “chicos de oro” portugueses, la generación de Luis Figo, y aprovechó su ventaja de efectivos para cumplir la tradición de superar la primera fase que todos los anfitriones de la Copa del Mundo han cumplido hasta ahora.
Jugar con dos hombres menos durante 25 minutos fue una carga demasiado pesada para Portugal, que pagó con la eliminación su excesiva confianza en la victoria de Polonia sobre Estados Unidos.
Antonio Oliveira y Guus Hiddink habían anunciado tácticas de ofensiva a ultranza. Para los dos contendientes, que jamás se habían enfrentado antes, la segunda fase del Mundial no admitía, sobre el papel, otra vía de acceso que el K.O.
La realidad se demostró muy otra. Los goles de Polonia a Estados Unidos en Daejeon cambiaron la faz del encuentro. Corea no abandonó su línea de cuatro zagueros y Portugal, con su goleador Pauleta solo en punta, perdió tiempo ya desde los primeros minutos.
Portugal, el equipo más efectivo en la fase de clasificación europea (33 goles), decidió que Polonia, el equipo al que goleó unos días antes (4-0), hiciera todo el trabajo.
Los hombres de Hiddink también se olvidaron de su ardor guerrero y, refrenando sus naturales impulsos, contemporizaron en el centro del campo con algunos ataques de compromiso para salvar la cara ante los “diablos rojos”, que pedían guerra desde la grada.
Durante la primera parte Figo buscó inútilmente por todas las zonas del campo un resquicio para penetrar la defensa coreana y Joao Pinto se vio en clara inferioridad física frente a los centrales.
La frustración de Joao Pinto le llevó a trabar con dureza por detrás a Chong-guk Song. El árbitro le mandó a la caseta en el minuto 26 y Portugal cerró aún más sus filas en busca del empate vivificador que le abría las puertas de la segunda fase.
En el m.49 Sang-chul Yoo cabeceó fuera por poco un centro desde la izquierda. El equipo de Hiddink, al que le servía incluso una derrota mínima, pareció dispuesto a recompensar el fervor del público, mientras los portugueses se empeñaban en poner un ritmo lento al juego.
Un remate de cabeza a ras de suelo de Pauleta en el m.62 fue el tiro más peligroso de Portugal hasta ese instante. El meta Lee Woon-jae, espectador de lujo hasta entonces, desvió el balón.
En el minuto 65 la segunda amarilla de Beto -y la consiguiente roja- puso contra las cuerdas a Portugal, obligado a jugar 25 minutos con dos hombres menos.
Jorge Andrade sustituyó a Pauleta. La consigna portuguesa era defender a muerte. Cuatro minutos después, sin embargo, Ji-sung Park bajó el balón con el pecho dentro del área, regateó con un casi sombrero a Sergio Conceicao y marcó junto al poste. Portugal estaba fuera del torneo. Figo adelantó su posición y dispuso de un tiro libre en el m.74, pero la pelota lamió el palo derecho de Lee.
Portugal aún dispuso de un par de ocasiones para empatar. En el 84 Nuno Gomes no acertó a empujar el balón a la red en la ocasión más clamorosa de los lusos.
Una larga pancarta desplegada en las gradas rezaba, en blanco sobre rojo: “Hiddink: Haz que nuestro sueño se haga realidad”.
EN CIFRAS
-0 – Portugal: Vítor Baía; Beto, Fernando Couto, Jorge Costa, Rui Jorge (Abel Xavier, m.71); Paulo Bento, Petit (Nuno Gomes, m.76), Sérgio Conceicao; Figo; Joao Pinto y Pauleta (Jorge Andrade, m.68).
1 – Corea del Sur: Lee Woon-jae; Choi Jin-cheul, Kim Tae-young, Hong Myung-bo, Lee Young-Pyo; Kim Nam-il, Yoo Sang-chul, Song Chong-guk, Park Ji-sung; Seol Ki-hyeon y Ahn Jung Hwan (Lee Chun-soo, m.90).
Gol: 1-0, m.70: Ji-sung Park.
Arbitro: Angel Sánchez (ARG).
Tarjeta amarilla a Beto (en los minutos 22 y 65 por lo que fue expulsado), Jorge Costa (82), Kim Tae Young (24). Roja directa a Joao Pinto (26) por una entrada por detrás a Song Chong-guk.
Asistentes: Ali Al Traifi (KSA) y Ferenc Szekely (HUN).