Neftaly Parrales y el recuerdo que le quedó de su agitada vida deportiva: medallas, trofeos y placas.

Murió en salón del desamparo

Hijalmar Padilla [email protected] La mayor aspiración de Neftaly Parrales Morales todavía en el 2001, ya en las postrimerías de su sacrificada vida, era curarse de sus múltiples enfermedades para volver a entrenar a la Selección Nacional de levantamiento de pesas. Pero… esos sueños no pudieron realizarse jamás porque este destacado atleta pinolero, a los 64 […]

Hijalmar Padilla [email protected]

La mayor aspiración de Neftaly Parrales Morales todavía en el 2001, ya en las postrimerías de su sacrificada vida, era curarse de sus múltiples enfermedades para volver a entrenar a la Selección Nacional de levantamiento de pesas.

Pero… esos sueños no pudieron realizarse jamás porque este destacado atleta pinolero, a los 64 años de edad se despidió el jueves para siempre de este mundo, víctima de una irremediable enfermedad.

Efectivamente desde 1970, Parrales se convirtió en un entrenador gratuito, brillando a la vez como atleta.

Le gustaba ayudar a las nuevas generaciones, transmitiéndole sus conocimientos y experiencias para que sobresalieran.

Para tal fin se las ingeniaba reparando máquinas de escribir y calculadoras para compartir sus ganancias en los gastos de preparación de sus pupilos, inclusive deduciendo dinero de una mísera pensión que devengaba como jubilado.

Admirador, de Waldemar Wasanosky, ex campeón mundial y olímpico de pesas, nacido en Polonia, Neftaly nunca dejó de construir atletas nuevos, en un pequeño y humilde gimnasio ubicado junto a su casa de habitación en las Américas #3.

Parrales fue sin dudas el primer héroe deportivo pinolero surgido entre el crujir de los hierros y el sopor del gimnasio en la década de los años sesenta y setenta.

Después de casi cinco décadas entregado como atleta y entrenador al deporte de las barras y los discos, Parrales Morales empezó a sufrir los embates del tiempo.

Desde hace tiempo estaba bastante enfermo, con su columna dañada, presentando un problema que lo afectaba desde la cervical hasta la umbral.

Él tenía los ojos recién operados, sufría problemas de gastritis y presión arterial y cuando muchas veces y con todo derecho gritó para que lo ayudarán, pocos escucharon su voz.

Seguro por eso el Creador mejor decidió llamarlo a su lado.

Que descanse en paz.

PRINCIPALES LOGROS Y HAZAÑAS

Campeón centroamericano de 1963 a 1966.

Tres medallas de plata en torneo internacional de Veracruz, México.

Tres medallas de plata en torneo internacional, “Mauro Alaniz”, México D. F.

Dos medallas de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Panamá.

Medallas de oro, plata y bronce en Compa, México 1970.

Quinto lugar en los Juegos Panamericanos de Calí, Colombia.

Tres medallas de bronce en torneo internacional en Cartagena, Colombia.

Sexto lugar, entre 12 competidores, en Juegos Centroamericanos y del Caribe en Medellín, Colombia.

Tres medallas de bronce en Juegos Centroamericanos, en San Salvador.

Mejor levantador de pesas en tres ocasiones en Nicaragua, incluyendo la misma selección en 1980.

Arbitro internacional desde 1966 en Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Venezuela, México y Centroamérica.

Se retiró rompiendo cinco récords en 1980, a los 42 años de edad, en un caso excepcional.

Miembro fundador del “Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense”, ingresado en agosto de 1994.  

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