Marvin Benard es reconocido como una buena persona.

Benard, un padre ejemplar

Marvin Benard Cuando le hablas al jardinero de los Gigantes Marvin Benard del Día del Padre, te enseña su tarjeta favorita, una en la que aparece con su hijo Isaac y con su pequeña de 3 años Haley, que fue producida para la campaña por una Paternidad Responsable de California. Cuando pienso en el Día […]

Marvin Benard

Cuando le hablas al jardinero de los Gigantes Marvin Benard del Día del Padre, te enseña su tarjeta favorita, una en la que aparece con su hijo Isaac y con su pequeña de 3 años Haley, que fue producida para la campaña por una Paternidad Responsable de California.

Cuando pienso en el Día del Padre, no pienso solamente en mi viejo, sino que también en abuelo, mis tíos, mis vecinos, en la gente que tiene niños. Es un poco divertido porque El Día de la Madre siempre parece significar más que el Día del Padre por alguna razón, lo cual no está mal. Pienso que los hombres le quitan importancia, pero no hay nada más bonito o grandioso que ver, cuando estás durmiendo en tu cama que los niños entran corriendo y te traen un regalo o alguna cosa que escogieron para ti —especialmente, si tienes una hija pequeña y ella trata de darte un besito. Es una sensación fuera de este mundo.

Cuando celebramos el Día de la Madre, ella (su esposa Allison), hace lo que quiere. El Día del Padre, tratamos de hacer lo mismo. Lo divertido es llevar a los niños a comprar algo que quieran darnos; dan vueltas y dan vueltas. Es muy interesante ver las cosas que te dan. Por ejemplo, yo recibí un casco de ciclista. Isaac siempre lleva uno. Supongo que pensó: “Tengo que llevar uno yo mismo, mi padre tiene que protegerse también”. Pequeñas cosas así.

No recuerdo haber hecho cosas especiales como ésas para mi padre , pero recuerdo que me levantaba en la mañana y hacía el desayuno, preparaba una comida especial para él, lo que él quisiera, tratando de que pasara un buen día.

Mi padre fue el tipo de persona que me dejó hacer lo que yo quisiera, si se trataba de béisbol. El conoce el juego, lo practicaba, pero nunca me forzó a hacerlo. Tengo muchos amigos que no juegan béisbol porque sus padres los forzaron demasiado a hacerlo; yo tuve la suerte y la bendición de que él iba a los juegos, se quedaba escondido en la esquina y observaba.

Hubo ocasiones en las que él iba al juego y yo no sabía que estaba ahí. Venía a casa y le decía: “Pegué un hit” o “Hice una gran atrapada”, y él siempre decía: “Y qué con ese toque, no te concentraste” o “No lo hiciste bien” . Ese tipo de cosas. Pero no me forzaba y eso era muy bonito porque sé por lo que pasaron mis amigos.

Es una de las razones por las cuales estoy en el programa de Paternidad Responsable de California. Para mí , es más fácil decir el mensaje por la situación en la que estoy y por lo que hago, pero recuerdo lo que decía un compañero mío del equipo: “Crees que amas a tu esposa ahora, espera hasta que tengas hijos”. Y ahora que los tengo, comprendo lo que quería decir.

Es duro para mí ver a un padre, por cualquier razón, abandonar a sus niños o no preocuparse de ellos, o maltratarlos, o no dedicarles un tiempo del día. Entiendo que la gente trabaja y que llegan a casa y están cansados, y tiene otras cosas en la cabeza , pero lo que los chavalos quieren es pasar el tiempo contigo.

Relatado a Josh Rawitch, reportero de MLB.com que cubre los Gigantes de San Francisco. Traducción: Alberto L. Alemán.  

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