Monseñor López Fitoria, toda una vida de sacerdocio

Los más de cincuenta años de vida sacerdotal, le han dado a Monseñor Leovigildo López Fitoria, muchas satisfacciones. También ha sabido enfrentar las dificultades con mucha valentía, desde que dejó a sus padres, a los 14 años, para marcharse a México donde realizó sus primeros estudios. Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL/[email protected] El Obispo de la Diócesis […]

  • Los más de cincuenta años de vida sacerdotal, le han dado a Monseñor Leovigildo López Fitoria, muchas satisfacciones. También ha sabido enfrentar las dificultades con mucha valentía, desde que dejó a sus padres, a los 14 años, para marcharse a México donde realizó sus primeros estudios.

Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL/[email protected]

El Obispo de la Diócesis de Granada, Boaco y Rivas, Monseñor Leovigildo López Fitoria, recientemente cumplió 75 años de vida y tal como lo manda el Código Canónico de la Iglesia Católica, renunció a su cargo, esperando una pronta respuesta desde el Vaticano, después de 30 años de obispado, el que recibió el 6 de octubre de 1972.

A lo largo de su vida sacerdotal, Monseñor Leovigildo ha sido voz de su pueblo, según dijo. “Digo lo que siento cuando tengo oportunidad, sin ser político, porque escucho las voces del pueblo reclamando, demandando y uno no se puede quedar callado”, expresó.

El prelado católico indicó, sin embargo, que no se mete en política, pero cuando ha tenido que decir las verdades lo ha hecho, algunas veces criticando las injusticias, la actitud de los gobiernos de turno y las administraciones municipales.

Exhortó a quienes tienen dinero a invertirlo en la creación de pequeñas empresas productivas para generar empleo y resolver la actual situación del país. Aunque “no hay que esperarlo todo del gobierno, hay que tener iniciativas y promover el desarrollo de Nicaragua, promover el empleo”, recalcó.

UN OBISPO CRÍTICO

Señaló el alto costo de la vida, de la canasta básica, pero también dijo que “hay gente que no quiere trabajar, no se acomoda a la disciplina, no cumple con sus labores, existe un conjunto de deficiencias que tenemos que superar para que el país avance”.

Asimismo, crítico el despilfarro del erario público. “Tantas injusticias, mientras se señalan los robos, las malversaciones, la corrupción y cuando el río suena piedras lleva”, advirtió.

LOGROS Y SATISFACCIONES

López Fitoria dijo que se siente satisfecho de su vocación sacerdotal, la que sintió desde niño. Es fundador del Seminario Menor en Boaco donde estudian 40 jóvenes que siguen sus pasos, y el Seminario Mayor en el Municipio de Diriá, Granada, donde otros 20 muchachos se preparan para la vida religiosa. En su trayectoria obispal ha ordenado a más de 40 nuevos sacerdotes.

Es fundador de Cáritas Diocesana de Granada, organismo que sostiene proyectos productivos a pequeños agricultores de los tres departamentos de su jurisdicción como prelado de la Iglesia Católica.

LABOR SOCIAL POR LOS MÁS NECESITADOS

Dijo que entre sus mayores satisfacciones están las obras sociales realizadas en pro de los más necesitados. Ha desarrollado proyectos en el campo, como programas de letrinificación y pozos artesanos en distintas comunidades, con el apoyo de Cáritas Internacional y otros organismos.

En Granada, a través de Cáritas Diocesana, un dispensario médico, con tres galenos, atienden a la gente pobre que busca asistencia y medicinas.

También ha logrado llevar esa asistencia médica a comunidades rurales a través de sus parroquias, capacitaciones para situación de desastres, formación de líderes y la creación de un Centro Especial para niños discapacitados frente a los Repartos Eddy Ruiz, en esta ciudad, un taller de carpintería en el Sistema Penitenciario, que lleva su nombre, con ayuda financiera de Cáritas de Armería, España.

TRAYECTORIA

Monseñor Leovigildo López Fitoria, nació en Boaco el 7 de junio de 1927, hijo de Leovigildo López, talabartero, e Isabel Fitoria, doméstica.

Sus primeros años de estudio los realizó en México y luego en España e Inglaterra. Fue profesor de teología en un seminario diocesano del Distrito Federal en México y párroco en una iglesia en el centro de Guadalajara, lo mismo que en Mérida, Yucatán.

En Nicaragua, estuvo ocho años en la iglesia de la Recolección, en León, dos años como director de novicios en Guatemala, hasta su ascenso a obispo de la Diócesis de Boaco, Rivas y Granada en octubre de 1972.  

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