Amalia Morales [email protected]
En Nicaragua, casi el 52 por ciento de la población son mujeres. De ellas, se sabe cuántas viven en el campo y cuántas en la ciudad. También cuántas son madres a temprana edad.
Pero aún hay estadística sobre ese sector de la población que se encuentra dispersa. Y eso evita que se puedan orientar programas específicos para mejorar su situación.
Por eso, el Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), el Programa de Naciones para el Desarrollo (PNUD), el Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) se comprometieron a mejorar la calidad de los datos.
“Existe mucha información sobre la mujer, pero está disgregada”, afirmó Ivania Toruño, Directora del INIM, después de la firma.
Se pretende recoger indicadores que reflejen ventajas o desventajas de la situación de la mujer respecto a los hombres, que constituyen menos de la mitad de la población.
La última encuesta sobre la Medición del Nivel de Vida (Mecovi), que se hiciera en 2001, diferencia además de la cantidad, en qué sectores económicos se ubican los hombres y en cuáles las mujeres.
También detalla las oportunidades de estudio y de salud que se tiene por sexo en este país.
Sin embargo, para mejorar las estadísticas el Cepal se compromete a brindar asesoría técnica y a capacitar sobre el uso de los indicadores de género.
Mientras que la responsabilidad del INEC será actualizar la información y enviarla al Sistema de Informaciones de Seguimiento de la Situación de Mujeres y Hombres en Nicaragua (Sisesimhn).
En tanto, que al INIM le toca incrementar esfuerzos “para promover, formular e incidir en las políticas públicas “con enfoque de género”. Por su parte, el PNUD financiará el Sisesimhn y ayudará al gobierno a conseguir fondos.