- Consecuencias serían desastrosas si productores hacen caso omiso de las indicaciones que les brinden los técnicos fitosanitarios
- Los principales granos de la dieta de los nicaragüenses, arroz, frijoles y maíz, no escaparían
Mayda Isabel Meléndez [email protected]
Nicaragua podría sufrir pérdidas hasta por 401 millones 679 mil dólares si los productores de unos 12 rubros agrícolas y forestales hacen caso omiso de las indicaciones que les brinden los técnicos del Programa Nacional de Vigilancia Fitosanitaria, informó en rueda de prensa Julio César Hernández, director del Programa Nacional de Sanidad Vegetal y Semilla del Ministerio Agropecuario Forestal (Mag-For).
Estas proyecciones se hicieron en función del ciclo agrícola 2002-2003, en base a datos manejados por la Dirección de Estadísticas del Mag-For, el Banco Central de Nicaragua y el Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI). También se tomó en cuenta la referencia de monitoreos realizados en años anteriores.
Los principales granos de la dieta de los nicaragüenses, arroz, frijoles y maíz, no escaparían. Datos proporcionados por Hernández establecen que para este año el Mag-For proyecta cultivar 168 mil 600 hectáreas, pero si no se toman las precauciones fitosanitarias debidas, un 20 por ciento acumulado de esa área sufriría daños, causando pérdidas por el orden de los 32 millones 618 mil 300 dólares.
En el caso de los frijoles el Mag-For planea cultivar 210 mil 750 hectáreas. De no cuidarse, se podría dañar un 15 por ciento de la cosecha, provocando un perjuicio de 11 millones 823 mil 511 dólares.
Para el maíz, el Mag-For estableció el cultivo de 323 mil 150 hectáreas. Un 15 por ciento podría resultar destruido, privándonos de percibir 11 millones 711 mil 780 dólares.
FALTA FINANCIAMIENTO
Aunque en gran medida depende de si el productor pone en práctica o no los consejos de los técnicos del Mag-For, por medio de la información obtenida en los campos por los inspectores fitosanitarios, además de la capacitación y asistencia técnica directa que brindan, se contribuye a mitigar los daños provocados por insectos y enfermedades.
El Programa Nacional de Vigilancia Fitosanitaria mantiene observación sobre insectos, enfermedades y, en algunos casos, también sobre maleza. De allí surgen las orientaciones que cada productor recibe, dependiendo de qué cultiva.
Hernández enfatizó que el cumplimiento de las orientaciones es básica. “Es como cuando usted va al médico, si no se toma la medicina se va a morir. Si el productor no hace lo que los técnicos le recomiendan, no podemos hacer nada”, recalcó.
Sin embargo, esta labor de prevención podría verse seriamente afectada debido a la falta de financiamiento. Desde 1999, el Mag-For realizó un convenio bipartito con la Secretaría PL-480, cuyo financiamiento expira en diciembre de este año.
Hernández explicó que el promedio para trabajar cada año es de 7 millones de córdobas, y aunque ya empezaron las gestiones para ampliar el financiamiento del Programa de Vigilancia, como hasta la fecha ninguna institución ha respondido, a lo mejor el Mag-For podría asumir esa cartera en vista de los perjuicios que ocasionaría cerrar el programa mencionado.
LA PRENSA intentó conocer si el Mag-For tiene capacidad para absorber los 7 millones anuales que cuesta mantener vigente el Programa Nacional de Vigilancia Fitosanitaria; sin embargo no fue posible, pues llamamos dos veces a Luis Manuel Sirias, Director General AdministrativoFinanciero, pero no pudo atendernos. A Denis Salgado, Director General de Protección y Sanidad Agropecuaria, le dejamos un mensaje en su celular.
OTROS CULTIVOS PERJUDICADOS
La falta de cuidado a las orientaciones fitosanitarias o bien, la ausencia de un Programa de Vigilancia, también incidiría en otros cultivos. Los que más pérdidas económicas presentarían son, en orden descendente, el pino, la caña de azúcar y frutales (áreas comerciales de naranja y limón), entre otros.
Las pérdidas, en el caso del pino, ascenderían a 253 millones 125 mil dólares, alcanzando un 15 por ciento de daño en las 450 mil hectáreas previstas por el Mag-For.
Por otra parte, para caña, el Mag-For estipuló la cosecha de 42 mil 150 hectáreas, de las cuales un 20 por ciento podría resultar dañada. En ese caso, las pérdidas ascenderían a 31 millones 315 mil 636 dólares.