Investigan mal uso de bienes en Silais de Rivas

Adjudicaron a funcionarios motocicletas, losetas y refrigeradoras propiedad del Minsa Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected] La Policía de Rivas aún no oficializa la investigación que realiza desde hace aproximadamente un mes en el Sistema Local de Atención Integral de Salud (Silais) de este departamento, donde se presume que fueron adjudicados bienes del Estado a funcionarios de esa […]

  • Adjudicaron a funcionarios motocicletas, losetas y refrigeradoras propiedad del Minsa

Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]

La Policía de Rivas aún no oficializa la investigación que realiza desde hace aproximadamente un mes en el Sistema Local de Atención Integral de Salud (Silais) de este departamento, donde se presume que fueron adjudicados bienes del Estado a funcionarios de esa institución, sin que existiese antes un procedimiento correcto para hacerlo.

Los señalados en su defensa argumentaron que el procedimiento realizado para obtener unas motocicletas, fue conocido por las autoridades centrales del Minsa.

Se conoció a través de Nora Carcache, delegada interina del Silais en Rivas, que el 21 de mayo miembros de la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE) de la Policía la pusieron al tanto de las investigaciones.

Según la delegada, hubo un “mal procedimiento” en la adjudicación de motos, losetas y refrigeradoras que pertenecían al Minsa y que estaban en poder de trabajadores de distintas unidades de salud.

Indicó que en el caso de las motos, se había obviado algunos procedimientos para darles de baja. Proceso que no había legalizado el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

Explicó que el primer procedimiento para solicitar la baja de estas motos, era que el Silais municipal transmitiera a la sede departamental una carta, en la que se indicara el estado del vehículo, lo cual según Carcache no se realizó.

El último proceso para que la “baja” fuera efectiva sería la respuesta del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, lo cual según la delegada, tampoco se produjo.

SE CONSIDERAN “CHIVOS EXPIATORIOS”

Aunque tampoco oficialmente se han dado a conocer los nombres de las personas investigadas, éstas llamaron a los medios de comunicación y comentaron que se sentían “como chivos expiatorios” de estas investigaciones y que no se explican por qué el Minsa comenzó este proceso, aduciendo que todo el procedimiento realizado para la adjudicación de estas motos fue del conocimiento de las autoridades de esta institución.

Documentos en poder de estas personas demuestran que hay una carta firmada por el director municipal del Silais, donde se solicita la baja de la moto, y, además, se da a conocer el estado de la misma: “en total deterioro y desechado en su uso en el centro de salud”, indica la carta.

Luego hay un aval del Silais departamental, donde se solicita al Minsa central la baja de la moto. El 19 de diciembre del año pasado, el director general del Minsa, en ese entonces Sergio Machado Meléndez, envía una carta al director general de contabilidad gubernamental de Hacienda y Crédito Público, Luis Bravo Henríquez, en donde le solicita que se haga efectiva la legalización de la venta de los vehículos, en este caso las motos.

La carta dice que “basándose en el procedimiento para la venta de vehículos dados de baja, me dirijo a usted para solicitarle gire sus instrucciones a quien corresponda para que se haga efectiva la legalización de la venta del vehículo” (…); la misma se realizó con copia a la entonces ministra de Salud, Mariángeles Argüello y a seis personas más.

SON SIETE MOTOCICLETAS

Aunque el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a la fecha no ha indicado la legalidad de las ventas, las siete motos ya estaban en poder de estos trabajadores, sin embargo, ellos indicaron que las tenían porque ya había una promesa verbal de la venta, y que sólo esperaban la comunicación para comenzar a pagarlas.

Respecto a las losetas, este grupo de trabajadores indicó que en efecto vinieron, pero que en la requisa de ingreso sólo se especificaba el número de losetas (7,100 unidades), pero no decía quién las daba, ni adónde iban.

Indicaron que parte de estas losetas se entregaron a nueve trabajadores como un “estímulo” por su labor, pero que el resto quedó en bodega.  

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