- Nicaragua necesita duplicar sus exportaciones incrementando su productividad
- Para lograrlo, se requiere de una estrategia productiva y exportadora
Martha Danelia Corea [email protected]
La falta de una capacidad exportadora y una estrategia productiva son factores que en Nicaragua ocasionan un aumento del déficit comercial (exportaciones menos importaciones).
Esto, para el gerente general del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), Orlando Solórzano, se observa en el comportamiento del comercio exterior de los últimos 20 años.
Por ejemplo, a partir de la década de los 80 las exportaciones fueron menores a los 400 millones de dólares, frente a importaciones de 1,000 y 600 millones de dólares; esta situación se refleja también en los 90 y entre 2000 y 2001 donde se observa que las importaciones crecen a un mayor ritmo que las exportaciones al pasar de 600 a 1,861 millones de dólares, mientras que las exportaciones llegaron a 645 millones de dólares.
De acuerdo con datos oficiales, a partir de 1995 se observa una ampliación del déficit comercial al pasar de 466 a 1,196 millones de dólares, lo que indica que las importaciones crecen a mayor velocidad que las exportaciones.
Para el funcionario, esto no es un problema circunstancial sino que se origina en la grave insuficiencia productiva y exportadora y por la caída de los precios internacionales de los principales productos de exportación (café, azúcar, etcétera).
“Es algo que nos debe de preocupar a todos como país. Esto es un problema serio que debemos ver cómo lo resolvemos como país, qué puede hacer el sector privado, qué puede hacer el sector público en el campo de las políticas, en el campo de la facilitación del proceso productivo y exportador para poder aumentar nuestras exportaciones de una manera vigorosa, no es un aumento del cinco o diez por ciento que necesitamos, necesitamos aumentar por lo menos el doble nuestras exportaciones”, considera Solórzano.
Para lograr este aumento, recomienda comenzar por el sector productivo. “Para empezar, debemos de producir de manera competitiva y para esto debemos de tener las condiciones para competir y también tiene que ver con nuestro sistema exportador que es todavía un sistema muy débil que debemos de fortalecer y para fortalecerlo necesitamos tener una cultura, una conciencia exportadora que todavía no la tenemos a nivel de gobierno ni de sector privado, con excepciones importantes”, sugiere Solórzano.
Es del criterio que el país requiere de una estrategia productiva y exportadora.
“Carecemos de esa estrategia productiva y exportadora, nos hace falta para el futuro consensuar una estrategia independientemente de los factores políticos, del período de gobierno. Necesitamos una estrategia de Estado no sólo de partido ni de gobierno. Esa estrategia nos va a guiar en nuestras negociaciones comerciales (porque), cómo podemos hacer negociaciones comerciales sino tenemos una estrategia productiva y exportadora, nos hace falta una visión de largo plazo”, manifestó Solórzano.
Uno de los puntos que considera debe ser fundamental en esta estrategia es la diversificación de la producción, a través de la industrialización dándole valor agregado a los productos exportables y no enfocarse en productos tradicionales sino que buscar productos que demanda el mercado internacional “para fortalecer nuestro sistema exportador que está muy débil”.
Las pautas para lograr la estrategia es lo que pretenden discutir en el III Congreso Nacional de Exportadores que se realizará este viernes 14 de junio en el Intercontinental Managua.
“Ese día se le presentará al gobierno un documento de las necesidades mínimas que necesitamos y le vamos a dar ideas de cómo hacer para incentivar las exportaciones en Nicaragua”, declaró Douglas Reyes, presidente del CEI.
Esta institución organiza el evento en conjunto con la alianza estratégica Proexport conformada por la Asociación de Industriales Exportadores de Nicaragua (Aniex), Asociación de Productores y Exportadores de Productos No Tradicionales (Apenn), Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin) y Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham).
“El país no tiene una estrategia exportadora, solamente tiene en los lineamientos estratégico que las exportaciones son importantes. En este congreso tenemos que convencer al empresario de que tiene que exportar y al gobierno, en especial, de que las exportaciones no sean solamente lineamientos sobre un papel, tenemos que convencerlos para que esto sea real”, dijo Reyes.
NECESIDADES GREMIALES
Uno de los propósitos fundamentales del congreso es oír de viva voz de los exportadores, las necesidades que tienen como gremio y los problemas que enfrentan a la hora de exportar, informó Alejandro Mansell, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Productos No Tradicionales (Apenn).
“Después que se tenga analizado todos esos problemas, agarrar una estrategia las diferentes instituciones (Cadin, Apenn, CEI), para trabajar con el gobierno e ir resolviendo paulatinamente esos problemas que evita que las exportaciones sean aceleradas o no tengan las facilidades que deberían de tener”, propuso Mansell.
Sostuvo que sus asociados se quejan porque en Nicaragua se están importando productos vegetales desde Costa Rica, Guatemala y no se están produciendo en Nicaragua.
“En lo personal creo que hay una falta de visión empresarial de nuestro mismo productor que de alguna manera u otra nos ha desenfocado en ciertas estrategias, en ser pioneros, incursionar en nuevos proyectos porque en el mercado existe, me refiero al mercado de Nicaragua, y una de las estrategias que se está montando en Apenn es cómo podemos cooperar a que la visión empresarial vuelva otra vez al sector productivo”, manifestó Mansell.