Carlos René Ramírez
Toda Nicaragua conoce que el Banco Nacional de Nicaragua funcionó desde 1912 hasta noviembre de 1997 y sus efectos de verdadero Banco de Fomento los reconoció el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al declarar en 1967 que el Programa de Crédito Rural era el más sobresaliente proyecto de crédito agrícola al pequeño agricultor en Latinoamérica. Para esa época se habían promovido a 4,280 usuarios de crédito rural al crédito bancario y habían aumentado su capital en 130 por ciento y sus ingresos en 180 por ciento. El Banco Nacional por medio de sus 248 agrónomos y zootécnicos no solamente brindaban asistencia técnica sino que administraban el crédito con eficiencia, y con buenas relaciones humanas y las recuperaciones giraban alrededor del 95 por ciento. En 1988 el Gobierno de turno canceló el Programa de Crédito Rural y desde entonces no se les volvió a financiar a los pequeños agricultores, hasta recientemente por medio de intermediarios financieros.
Al Banco Nacional de Nicaragua lo saquearon alevosamente y sabemos que lo hicieron desde 1980 hasta 1996 y paradójicamente le cambiaron el nombre poniéndole de Desarrollo pero realmente desarrollaron a un grupo de corruptos. En muchos lugares de Nicaragua todavía añoran al Banco Nacional aquellos pequeños y grandes agricultores que conocieron las bondades de esta Institución que existió 85 años y 8 meses, cuyo inevitable fin dispuesto por la mafia de dos gobiernos benefició a las camarillas que se enriquecieron otorgando créditos que sabían que no iban a ser cancelados, presentando documentos falsos que evidenciaban hipotecar extensiones de tierra que no existían y todo un novedoso abanico de habilidades fraudulentas, provocando pérdidas anuales de US$50 millones.
El FMI, BID y Banco Mundial sugirieron que debía establecerse un Banco de Segundo Piso y obviar el financiamiento individual por temor a la repetición de lo acontecido como si el pequeño agricultor robe al Banco Nacional, y quien realmente resultó altamente perjudicado. Se habla de los corruptos recientes quienes arrasaron con lo que pudieron, los expertos en quebrar bancos confabulados con supuestos capitalistas cuyo mérito como los de antaño fue realizar estudios de factibilidad para hacerse ricos de la manera más honesta amparados en la membresía de Alí Babá.
Igual que muchos que trabajamos con meridiana honradez en el Banco Nacional anhelamos ver sentados en el banquillo de los corruptos a los que quebraron y robaron a esta Institución dejando en la orfandad económica a nuestros pequeños agricultores.