- El Ministerio de Educación licitó la instalación de equipos con tecnología de punta en 65 centros de computación de escuelas públicas del país, muchas de las cuales no podrían sostener el ambicioso proyecto educativo, pues no
disponen ni del personal técnico ni de los recursos materiales para hacerlo
Arquímedes González [email protected]
Una licitación del Programa de Reforma Educativa del Ministerio de Educación por 2.8 millones de dólares, dirigida a instalar 65 centros de computación en igual número de escuelas públicas en el país, ha sido blanco de críticas sobre el futuro desarrollo y sostenimiento que tendrá.
La licitación convocada el 21 de marzo de este año con apoyo del Banco Mundial, pretende la compra de 1,235 computadoras, además de cientos de estabilizadores, procesadores, impresoras, escáner, programas de diferentes aplicaciones y discos duros para instalarlos en 65 centros de la zona rural y urbana del país y así promover la educación tecnológica.
Pero diferentes personas consultadas por LA PRENSA, han alertado de “defectos técnicos, incoherencias e inconsistencias” en la licitación que podrían llevar al fracaso el ambicioso proyecto, que pretende instalar 20 computadoras por cada escuela para beneficiar a estudiantes de primaria y secundaria.
“Es como darle un carro Mercedes Benz a un niño”, resumió Abdú Elfaki, Gerente de Operaciones de Importadora Tecnológica S.A., una de las empresas que participó en la licitación, pero que no logró clasificar por un discutido certificado de garantía.
Afirmó que “si hay de verdad gente capacitada en informática, deberían hacer especificaciones más reales, porque las de la licitación, ni los mejores bancos del país las tienen. No creo que niños de primaria y secundaria necesiten tantas exigencias que están pidiendo. No necesitan los servidores ni las instalaciones de redes ni las marcas que piden. Yo creo que podrían ser no 65 centros sino cien más” los que se podrían instalar con una mejor licitación.
TECNOLOGÍA DE PUNTA
Sobre los requerimientos para las escuelas, Enrique Tenorio, Gerente de Ventas Corporativas de la empresa, afirmó que los estudiantes “no necesitan equipos tan grandes, incluso, ni los mejores ministerios los tienen pero nosotros no somos quiénes para criticar esto. Si ellos están en la disposición o tienen el presupuesto asignado, que lo hagan”.
Esta empresa junto a la Jorge Icaza, no calificaron para la licitación, porque no tenían el certificado denominado ISO9001, un estándar que según ellos, tienen pocas empresas como IBM, “pero igual es el ISO9002”, que es el que ellos tienen. “Lo que pasa es que están cerrados que no lo quieren cambiar. Es un capricho de un señor de informática que no quiere cambiar esa especificación”, afirmó Elfaki.
ALTO COSTO EN MANTENIMIENTO
El ISO9001 es un certificado de las fábricas, que no determina la calidad del producto. “Lo que hay es una mala interpretación en el término en cuanto que lo hace excluyente a muchas empresas”, dijo.
Otro técnico que prefirió el anonimato, afirmó que el proyecto fue “concebido con buena intención, pero mal hecho”, porque aseguró que no tienen un plan definido ni estratégico de cómo va a sostenerse luego de un año de asistencia gubernamental.
“Una sala con 20 computadoras, necesita al menos tres aires acondicionado de 24 mil BTU que al mes suman casi 400 dólares trabajando 12 horas al día. Las escuelas no podrán pagar esa cantidad de dinero”, afirmó.
Además, los locales tendrán que garantizar discos, papel, impresión, tinta, mantenimiento y soporte técnico que aparentemente “no está definido”. El entrevistado, experto en desarrollo tecnológico, afirmó que el principal delito del proyecto es que “no se analizaron las condiciones socioeconómicas ni existió un concepto pedagógico” de lo que se ofrecerá a los estudiantes.
COBROS INMINENTES
Explicó que en Costa Rica, este tipo de proyectos fue iniciado hace más de doce años pero “nunca fuera del área capitalina, instalaron laboratorios de cómputo en las escuelas, sino centros comunitarios que al mismo tiempo sirven a la comunidad y al colegio. De esta forma, al tener centros de uso múltiple, hay más de una fuente que contribuya a la sostenibilidad y se garantiza la alta explotación de los equipos”, explicó.
Dijo que al final, el proyecto se caerá por este tipo de fisuras en el planteamiento y que las escuelas se verán en la obligación de cobrar por impartir clases que serán dadas por los mismos maestros, que no son expertos en informática ni en desarrollo tecnológico aplicado a la pedagogía.
MÁS PREGUNTAS
Juan Carlos Rodríguez, del área informática en LA PRENSA, afirmó que “las computadoras licitadas (Intel Pentium IV de 1.5 GHz como mínimo, u otro Procesador equivalente) son los ideales para una escuela en otras partes del mundo, no para nuestras pobres escuelas y colegios públicos”.
También se preguntó si están los sistemas eléctricos de las escuelas del país en excelentes condiciones para recibir esa carga adicional y en cuanto a la compra de una batería grande para el centro de cómputo y un estabilizador para cada máquina, “¿Se pretenderá instalar la batería grande y luego los estabilizadores a cada máquina? ¿Es eso correcto eléctricamente hablando? ¿No sería mejor comprar un estabilizador con capacidad para proteger los 20 equipos y la batería que ellos recomiendan y colocar primero el estabilizador y luego la batería?”
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