Oleoducto

Wilfredo Jarquín Lang Un megaproyecto de oleoducto en Nicaragua, para muchos puede significar una mega-idea que nos sacará de tanta pobreza, en la cual vivimos la gran mayoría, especialmente en los puertos donde se ubicarán sus entradas y salidas, en este caso Monkey Point, en la Costa Atlántica y Corinto en el Pacífico. Me parece […]

Wilfredo Jarquín Lang

Un megaproyecto de oleoducto en Nicaragua, para muchos puede significar una mega-idea que nos sacará de tanta pobreza, en la cual vivimos la gran mayoría, especialmente en los puertos donde se ubicarán sus entradas y salidas, en este caso Monkey Point, en la Costa Atlántica y Corinto en el Pacífico. Me parece buena la intención de la gran inversión para nuestro país, donde se espera transportar “480 mil barriles de petróleo diario…” con una inversión de entre los “500 ó 600 millones de dólares en el país”.

Se habla de que INE ya ha recibido “de forma oficial la solicitud de una licencia para la construcción del oleoducto”, que dentro de 2 años ya estaría funcionando dicho proyecto, que chequearon el respaldo financiero, el respaldo y otros “detalles como el derecho de vía”, arreglos con Catastro, permiso de los “propietarios de las propiedades” y la normas ambientales con Marena.

Todo está muy bien, pero, ¿y los Consejos Regionales Autónomos?, o es que no se toman en cuenta, cuando la Constitución Política manda en su artículo No. 181 que “…las concesiones y los contratos de explotación racional de los recursos naturales que otorga el Estado en las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica, deberán contar con la aprobación del Consejo Regional Autónomo correspondiente”, así mismo la Ley de Municipios en su Artículo No. 64, una vez más se está violentando lo reglamentado en función del fortalecimiento autonómico de las Costa Caribe de Nicaragua, pero para esto nadie dice esta boca es mía, y si lo hacemos los costeños, nos dicen que estamos en contra del progreso. Pero cuál progreso, me pregunto, pues hasta ahora lo que he oído decir es que inmediatamente a la aprobación de este proyecto “se promoverán proyectos como la conocida Cadena Hotelera Hilton” ¿para quién? Si los costeños, ricos en recursos naturales, seguimos viviendo de la limosna de los gobiernos centrales, si es que no se les ocurre bloquear los desembolsos correspondientes. Ricos y miserables. Ésa ha sido y sigue siendo la historia de estos suampos, que sólo producen zancudos, decía alguien por esos lados del Pacífico, pero sí estamos y existimos en tiempos de campañas electorales.

¡Nadie está sobre la ley! Esperamos que tampoco los que dicen tener y traer ‘riales’, ¡Al César lo que es del César! A los Consejos Regionales Autónomos hay que respetarles su autoridad, y los concejales regionales deben de hacer valer sus derechos y los derechos de los y las costeñas y costeños, dejen que los liberales o los sandinistas hagan lo que quieran entre ellos, los concejales deben respetar la voluntad popular y trabajar por los que les dimos el voto. No nos deben defraudar, y de obedecer a los partidos y deben trabajar por los verdaderos intereses.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí