- Un campeón con más agallas que clase
Edgard Rodríguez C. [email protected]
El Bóer ha terminado la temporada justo como la inició: saltando de una dificultad a otra… Pero este último salto, ha sido de una magnitud tal, que le ha permitido alcanzar la cima del béisbol pinolero.
Una vez más, el equipo de conocidas limitaciones, pero con un carácter indoblegable, batallador, y que salió siempre a pecho descubierto tras la victoria, ha regresado a la cúspide tras imponerse espectacularmente 4-3 al Chinandega, en un dramático y electrizante séptimo partido de la Final.
Igual que en la campaña, los Indios remaron contra la corriente y superaron un déficit de 3-0 para prevalecer en extrainnings (10) un mediante cañonazo de oro de Chico Hernández y un relevo de película de Martín Bojorge, quien apretó las tuercas mientras la tribu luchaba por reaccionar.
Chinandega inició agresivo y después de un primer ataque en el episodio de arranque, aumentó a 3-0 en el cuarto, cuando un doblete de Adolfo Matamoros y sencillos de Santos Méndez y Héctor Lagos, sacudieron al abridor Diego Sandino y los occidentales parecían ir directo a la corona.
Emiliano Sánchez, quien había vencido en par de ocasiones al Bóer, dio la impresión de ir rumbo a una tercera victoria, con un habilidoso pitcheo que mantuvo a los Indios en cuatro hits durante las primeras siete entradas. Sandino no corrió igual suerte por la tropa capitalina.
Diego fue atacado por cañonazos de Próspero González y Juan Vicente López, que lo sacaron del box en el quinto y forzaron el ingreso de Bojorge, quien tras ceder un batazo que debió ser hit de Matamoros, se vio beneficiado por un mal corring de López, quien fue fusilado en la segunda.
Bojorge (1-2) aprovechó ese respiro y obligó a Bayardo Dávila a conectar para doble play, con lo que conjuró el peligro y luego eslabonó una cadena de cinco ceros, que se convirtió en la base utilizada por el Bóer para reaccionar y emparejar a tres en el inicio del octavo.
Emiliano, quien mostró de nuevo su superioridad ante la tribu, fue afectado por un infield hit, causado por un rebote extraño cuando se aproximaba a Angel Romero. Argelio Córdoba trajo a su “as” del bullpen, Oscar Pantoja. Y justo ahí ocurrió lo imprevisto.
Pantoja obligó a José Romero a roletear por segunda, bueno para doble play, pero Jimmy perdió la bola. Sandy Moreno vino con doble para poner los papeles 3-1 y doblete de Marlon Abea dio dos más para el 3-3. Entró Olman Rostrán y evitó mayor daño.
No obstante, en el décimo Sandy fue boleado y Yasmir lo puso en segunda con sacrificio. Dieron cuatro malas a Nemesio y tras un out ante Abea, Hernández haló el gatillo y disparó el hit más valioso del torneo para los Indios, mientras Bojorge apretaba al final.
¡QUE TENACIDAD!
Ganó el Bóer, el equipo más combativo del torneo y perdió el mejor, Chinandega, que cometió una serie de errores, algunos hasta inexplicables como el robo de Jimmy, que al final lo mataron.
Impresionante el relevo de Martín Bojorge, al sujetar a un equipo que agredió con 11 hits en 4 entradas a Sandino. Bojorge los redujo en 3 en 6 episodios. El Bóer dio 7 hits, Chinandega 14.
Emiliano y Sandino no tuvieron que ver con la decisión de partido, que dejó a Martín con 1-2 y a Rostrán con 0-3… Este es el cuarto cetro del Bóer en los últimos ocho años.