- Pidieron 200 mil dólares al BID “por si acaso”
Mariela Fernández [email protected]
El Ministerio de Salud (Minsa), teme que en los próximos tres meses se desate un brote de infecciones respiratorias, estomacales, o de dengue, debido a las lluvias caídas la semana pasada, que afectaron a más de diez mil habitantes de la zona del Pacífico de Nicaragua.
Lucía Salvo, titular del Minsa, aseguró que ya solicitó 200 mil dólares al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para comprar sueros orales y antidiarreicos, y para la campaña de promoción y prevención de cualquier tipo de enfermedades.
“Estamos preparándonos para una eventual epidemia de gripe, infecciones diarreicas y respiratorias”, expresó.
TEMEN DESASTRE
Mientras tanto, Juan José Amador, director de Salud Ambiental y Epidemiología, aseguró que si no se toman las medidas necesarias para prevenir un brote de epidemias y principalmente de dengue, éste podría ser devastador.
“Se podrían reportar hasta 100 casos de dengue semanal si no se actúa lo más pronto posible. Debemos prevenir que ocurra una transmisión epidémica durante el invierno”, alertó.
Hasta la fecha se han registrado 410 casos de dengue, siendo las primeras semanas del año cuando hubo más incidencia. “Se registraban de 20 a 25 casos; en la actualidad éstos han bajado a cinco por semana”, detalló.
Amador aseguró que hay que trabajar en conjunto con la comunidad para prevenir un nuevo aumento en el número de casos.
DONACIONES
Ante la posibilidad de un brote de dengue, desde hace aproximadamente un mes, el Minsa trabaja en un plan de saneamiento casa a casa para educar a la población, fumigar y repartir abate, pretendiendo cubrir unas 600 mil viviendas.
La ministra de Salud afirmó que ya cuentan con 50 mil dólares para comprar abate que donó la Agencia Internacional de Desarrollo. “El próximo 29 de junio viene otra donación de abate, con lo que se continuará el plan de saneamiento”, explicó.
Por otra parte, el Minsa recibió del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) una donación de insumos médicos valorados en 50 mil dólares, que incluyen 50 mil cápsulas de un antibiótico llamado Cefalexina, y 54,420 ampollas de hidralacina que se usa para la hipertensión gestacional.