La gigantesca barra del Bóer dio tregua, y los occidentales se frustraron en otra fiesta deportiva.

No parpadearon

Es el momento de apoyar cada uno a su equipo, mañana no hay béisbol Wilder Pérez R [email protected] Los más de 15 mil fanáticos que asistieron la tarde de ayer al Estadio Nacional “Denis Martínez” se mantuvieron prácticamente sin parpadear durante las tres horas que duró el partido. Ni el temporal amenazante que dejó caer […]

  • Es el momento de apoyar cada uno a su equipo, mañana no hay béisbol

Wilder Pérez R [email protected]

Los más de 15 mil fanáticos que asistieron la tarde de ayer al Estadio Nacional “Denis Martínez” se mantuvieron prácticamente sin parpadear durante las tres horas que duró el partido.

Ni el temporal amenazante que dejó caer un tremendo palo de agua una hora antes del encuentro, detuvo a millares de simpatizantes que querían ver coronarse al Chinandega, o resucitar al Bóer.

Fueron ocho innings y medio de expectación pura, a pesar que el encuentro fue de una sola cara. La barra de los Indios por primera vez dio pausas en su alegre celebración, y los chinandeganos caían en largas rachas de silencio próximo a lo fúnebre.

Nadie llegó a comerse las uñas ni dejarse calvo de tanto rascarse el cabello, pero los ojos de cada asistente se negaban a parpadear incluso al tomar una cerveza. Al diablo bochinches, adiós exhibicionistas, después de dos horas de retraso por causa de lluvia, ninguna alma quería perderse el juego más importante hasta ahora, de una temporada que arrancó desde principios de año.

El partido nunca fue cerrado a pesar del 4-2, pero más que el sudor, era el corazón de cada vecino el que se escuchaba resoplar cada vez que tomaba aliento para volver a palpitar.

Hoy es el último juego. No cabe tanta gente en el estadio occidental como en el capitalino, y no se venden boletos de más. Muchos perderán la oportunidad de lanzar sus emociones al aire apostando a un futuro de nueve innings y 27 outs en un coloso, pero quienes no lo logren, seguramente disfrutarán haciendo teatro frente a un radiorreceptor.

MUCHAS GRACIAS

Sandy Moreno, uno de los jugadores más populares del país, agradeció a la fanaticada boerista por su apoyo incluso en momentos negativos. “Les doy gracias por estar siempre con nosotros, son fundamental para elevar nuestro ánimo y dar lo mejor”, afirmó.

Además, añadió que “esperamos que lleguen a Chinandega con el mismo entusiasmo de hoy y sentir su apoyo como hasta ahora”.  

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