El onceno alemán dio muestras de su poderío con su victoria de 8-0 sobre Arabia Saudita.

Más dudas que certezas

Ya dieron muestras de su calidad ante los árabes Alemania siempre es favorita en un Mundial, aunque esta condición está para la cita de Japón y Corea, más en duda que nunca. Los teutones tienen un equipo de transición que tuvo que recurrir a la repesca para clasificarse. Sin embargo sus rivales harán bien en […]

  • Ya dieron muestras de su calidad ante los árabes

Alemania siempre es favorita en un Mundial, aunque esta condición está para la cita de Japón y Corea, más en duda que nunca.

Los teutones tienen un equipo de transición que tuvo que recurrir a la repesca para clasificarse. Sin embargo sus rivales harán bien en no darla por muerta antes de tiempo.

Alemania, todo un clásico en los Mundiales, llega a esta nueva Copa del Mundo con más dudas que certezas sobre su actual momento. Y es que los teutones sufrieron más que nunca para lograr su clasificación y tuvieron que recurrir a la repesca tras una fase eliminatoria llena de irregularidad y mal juego.

Alemania no empezó mal su camino hacia Corea y Japón. El recuerdo aún vivo de los fracasos de Francia ‘98 derrota en cuartos ante Croacia (3-0) y de la Eurocopa 2000 —no pasó de la primera fase— quedaron mitigados con la victoria ante Inglaterra en Wembley en octubre del 2000.

Los resultados iban siendo positivos, pero el fútbol de la selección no acababa de convencer a nadie.

Así, el desastre se consumó en los dos últimos partidos de la fase. Poco más de un año después de la victoria en Wembley, Alemania caía estrepitosamente en Munich ante Inglaterra (1-5). En el siguiente partido, no pudo pasar de un pírrico empate sin goles en Finlandia (0-0). El equipo de Voller tenía que esperar a la repesca para lograr su clasificación. Los germanos habían tocado fondo. Sin embargo, el equipo alemán supo resurgir de las cenizas y logró su billete tras imponerse claramente a Ucrania.

Ballarck fue el héroe de esa repesca que permitió a los alemanes recuperar algo de prestigio perdido. Sin embargo la selección, en plena fase de transición, está muy lejos de su mejor momento.

El equipo adolece de jugadores con carisma, tal y como tenía cuando ganó la Eurocopa del 96. Las pocas esperanzas germanas están depositadas en el capitán Kahn y en los jóvenes Deisler y Ballack, dos promesas que van adquiriendo cada vez más protagonismo, aunque aún no son capaces de tirar del carro.

MUCHAS DEFICIENCIAS

Para ser realistas, la actual Alemania tiene más cosas negativas que positivas. Los defensas como Nowotry Linke o Rahmer, son fuertes y poderosos en el juego aéreo, pero son demasiado lentos cuando hay que jugar por debajo; en el centro del campo, no hay creatividad ni inspiración; y los delanteros, Neuville y Jancker, asustan a pocas defensas.

A pesar de toda esta retahíla de deficiencias, nadie puede dar por muerta a Alemania que, si de algo se ha de sacar lo mejor de sí misma en las grandes citas. Que esto pase en Corea y Japón, ya es otra historia.

A FAVOR

Su capacidad ofensiva se ve muy aumentada con la incorporación de centrocampistas ofensivos como Ballack y Deisler, que pueden explotar en este Mundial.

A pesar de que no está en un buen momento, Alemania tiene a su favor la historia. Se suele crecer en las grandes citas y todos sus rivales tienen mucho respeto.

EN CONTRA

La selección no tiene a un líder sobre el terreno de juego –el capitán es Kahn— Falta el jugador que mande, cambie el ritmo y tome la iniciativa.

Tiene una defensa excesivamente lenta que sufre ante atacantes rápidos. El equipo adolece de gol. La inspiración y la creatividad son poco habituales en su juego.

SUS RIVALES

Irlanda 5 de Junio

Camerún 11 de Junio

EL SELECCIONADOR

Rudi Voller. Nació el 13 de abril de 1960 en Hanau (Alemania).

Está considerado como uno de los mejores delanteros de la historia de Alemania. Hasta el año de su retirada, en 1996, defendió 90 veces la camiseta de la selección y marcó 47 goles —es el segundo máximo anotador de la selección teutona detrás de Gerd Muller— Jugó en Wender Bremen (82-87), Roma (87-92), Olympique de Marsella (92-84) y Bayer Leverkusen (94-96).

Tras su retirada, pasó a ser director técnico en el club de la aspirina. En julio del 2001 fue nombrado, de forma sorprendente debido a que no había entrenado a ningún equipo, seleccionador alemán, cargo que compaginaba con su trabajo en Leverkusen. Su buen papel le consolidó en el cargo en diciembre de ese año.

ASI JUEGA

Siguiendo la tradición del fútbol alemán, Voller utiliza un 3-5-2. Los tres defensas están apoyados por dos carrileros con capacidad ofensiva, especialmente Deisler Ramelow y Hamann trabajan en la media.

ASÍ PIENSA VOLLER

¿Qué opina de su grupo?

“Tenemos rivales de nivel medio y creo que Camerún será nuestro gran oponente. Queremos pasar la primera fase y después ya veremos qué es lo que sucede”.

¿No son objetivos muy modestos para Alemania?

“Es nuestro objetivo más realista, aunque estoy convencido de que haremos un buen Mundial. Queremos mostrar un buen fútbol”.

En general, ¿ a qué selecciones ve como las favoritas?

“Francia y Argentina están claramente por delante del resto. Detrás de ellos hay varios equipos con un nivel parecido”.

¿Cómo lleva el hecho de trabajar sin el carnet de entrenador?

“Franz Beckenbauer ya mostró que es posible tener éxito sin el carnet. Además, no todos lo que tienen carnet de conducir son capaces de conducir bien un coche…”

¿Cuál es su filosofía como técnico?

“Intento combinar buenos resultados con un fútbol que sea entretenido para los espectadores. Hay que tener seguridad en el centro del campo y que los defensas sepan iniciar el juego”.

LA FIGURA

El mejor jugador está en la portería. Se trata de Oliver Kahn, guardameta del Bayern de Munich desde 1994 –antes había militado en el Karlsruher— Kahn, de 32 años, es el nuevo capitán de la selección y el líder sobre el terreno de juego.

Es fuerte tanto física como mentalmente. Es rápido en todas sus acciones y tiene una gran habilidad en el salto. Además, es un gran especialista en parar penalties.

Su ambición por ganar cada partido es enorme y no se muerde la lengua a la hora de recriminar en público a sus compañeros. Dirige con mano de hierro a sus defensas. Está considerado como uno de los mejores porteros del mundo.

Tomado de Don Balón/La Prensa  

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