- Zidane entrena seis horas diarias para regresar
Luis Miguel PascualEFE
SEÚL.- Todavía no está totalmente descartado para el partido contra Uruguay y lo sabe, por eso el centrocampista francés Zinedine Zidane trabaja seis horas diarias para recuperarse de la rotura de fibras que hasta ahora le ha impedido debutar en el Mundial 2002.
El jugador del Real Madrid pasó ayer una nueva prueba en el hospital de Seúl en el que está siendo tratado, pero los responsables de la selección no aclaran si estará listo para jugar contra Uruguay el próximo jueves, en un partido vital para los dos equipos.
La selección que pierda podrá hacer las maletas, pero Francia se aferra a la esperanza de la victoria, con o sin el centrocampista del Real Madrid, que ayer comenzó a tocar balón pero hoy no se ha entrenado y todo apunta a que será baja, al menos en el once inicial.
El número 10 de la selección se rompió varias fibras de la pierna izquierda durante el amistoso que su equipo jugó contra Corea del Sur el pasado día 26, por lo que se perdió el partido inaugural del Mundial 2002 contra Senegal (0-1).
“Mejora, pero todavía no está totalmente recuperado”, confesó su compañero Bixente Lizarazu, quien dijo que su participación en el partido contra Uruguay dependerá “de él, del técnico, del médico”.
Zidane podría no ser la única baja del seleccionador, Roger Lemerre, para el partido contra Uruguay. Yuri Djorkaeff, que sufre un problema en los isquiotibiales, también pasó hoy por el hospital, mientras que Fabien Barthez y Lilian Thuram no se entrenaron por pequeños problemas físicos.
La participación del portero y del lateral no parece correr peligro, pero el centrocampista es muy probable que no esté listo para afrontar a Uruguay.