Sergio CarrascoAP
CHEONAN.- Dos grandes del fútbol estarán acosados por el fantasma de una temprana eliminación cuando Francia y Uruguay se midan este jueves en un choque de perdedores en la Copa Mundial.
Los franceses, últimos campeones, cayeron sorpresivamente 1-0 ante Senegal en su debut, mientras que los uruguayos, que tienen dos títulos en sus vitrinas, sucumbieron 2-1 frente a Dinamarca.
Por ello, el partido en Busán por el Grupo A es de vida o muerte para ambos, ya que una nueva derrota representaría la casi segura eliminación del perdedor en el Grupo A.
“Si Senegal le pudo ganar, por qué no podemos hacerlo nosotros”, comentó el volante uruguayo Fabián O’Neill.
El técnico uruguayo Víctor Púa ensaya desde el lunes un nuevo esquema de juego para darle más poder ofensivo al equipo, con tres centrales en el fondo, cuatro volantes, Alvaro Recoba como enganche y dos delanteros.
Recoba pareció un navegante solitario ante Dinamarca, cuya marca pegadiza dificultó el armado de los uruguayos.
“Lo bueno de esto es que tenemos enseguida la revancha. Necesitamos los puntos y Francia estará más preocupada que nosotros”, dijo Recoba.
“El que haga mejor las cosas, gana. Ahora sí que dependemos del resultado. No sé si el empate nos deja afuera, pero mejor será buscar la victoria”.
Un cambio del rígido 4-4-2 podría ser peligroso, pero Uruguay considera que no hay alternativa, ya que debe ganar para tener alguna opción de sortear la primera ronda.
El volante Gustavo Varela tiene clara la fórmula para enfrentar a Francia: “Atacándola, quitándole la pelota”. Si Púa aplica el cambio, Varela actuaría en el mediocampo.
“Por toda la presión que tienen van a salir a buscar el gol desde el arranque. Ahí nosotros podremos controlarlos, aprovecharnos para salir rápido en el contragolpe”, dijo el delantero Sebastián Abreu.
¿VOLVERÁ A IMPACTAR?
Senegal, sensación de la Copa Mundial tras doblegar a Francia en su debut, buscará este jueves su pase a la segunda ronda ante otro rival europeo, Dinamarca, que viene de ganarle a Uruguay.
Ante los daneses, el equipo africano podrá demostrar si su victoria 1-0 ante el último campeón mundial con gol de Papa Bouba Diop fue casualidad o no.
Senegal exhibió en su presentación la misma habilidad y potencia física de otros equipos africanos, y algo más que Camerún, Nigeria y las demás selecciones de esa región jamás tuvieron: disciplina.
“Se dice que a los equipos africanos les falta orden, concentración. Pero eso no ocurre con mi equipo. Estos muchachos saben lo que quieren”, afirmó el técnico de Senegal Bruno Metsu.
Camerún y Nigeria causaron sensación en mundiales recientes, pero cayeron víctimas de su falta de aplicación y fueron eliminados perdiendo partidos que pudieron haber ganado. Camerún, el equipo africano que más lejos ha llegado, perdió en los cuartos de final en 1990 luego de tener a Inglaterra en la lona.
Y Nigeria estuvo a punto de dejar afuera a Italia en la segunda ronda en 1994, en la que cayó 2-1 en tiempo de extra luego de dominar ampliamente a los italianos, que terminaron llegando a la final.
“Mis jugadores saben buscar un equilibrio. Afuera de la cancha les gusta divertirse. El día de los partidos, a la una de la mañana están haciendo pulseadas. Pero cuando salen a la cancha, son serios y aplicados”, señaló Metsu.
Senegal es un país sin trayectoria, que ha registrado grandes progresos y llegó a la final del último campeonato africano, en la que cayó ante Camerún.
El equipo está formado mayormente por veinteañeros que juegan en Francia.