- Promesa se mantiene
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
Los 37 kilómetros de vía terrestre, que unen a San Juan de Limay con la Carretera Panamericana para comunicarse con el resto del país, todavía permanecen en un estado lamentable, a pesar de las promesas gubernamentales para la reparación de la travesía.
El pueblo de San Juan de Limay, por muchos años ha invocado a la conciencia de los presidentes de turno para la pavimentación del trayecto de la carretera que conlleve a mejorar las actividades comerciales con los demás municipios y departamentos de Nicaragua.
Los presidentes Violeta Barrios de Chamorro (1990-1996) y Arnoldo Alemán (1997-2001), en reiteradas ocasiones informaron que con fondos internacionales la carretera a San Juan de Limay sería adoquinada, lo mismo prometió en su campaña el actual mandatario Enrique Bolaños.
El alcalde de San Juan de Limay, Bismarck Cruz Gutiérrez, dijo que recientemente recibió una carta firmada por Pedro Solórzano, Ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), en la que le expresaba que en los meses de mayo o junio, la vía de comunicación sería reparada.
Sin embargo, en una asamblea con alcaldes segovianos, celebrada en la ciudad de Somoto, Solórzano manifestó que San Juan de Limay estaba fuera de los municipios de prioridad del gobierno.
El alcalde Cruz Gutiérrez le salió al pasó a lo expresado por el ministro del MTI y le recordó lo de la carta. “Bueno si te llegó la carta, entonces la carretera va”, rectificó Solórzano.
Gustavo Vindell Acuña, miembro de la asociación de hijos y amigos de San Juan de Limay (Asadely), señaló que varios trechos de la carretera a San Juan de Limay están por desaparecer y en muchos sitios “los pegadores son desastrosos”, como los existentes en San Luis, Loma Atravesada y Mateare.
RAMPA Y PUENTE EN MAL ESTADO
Además de los puntos críticos que obstaculizan el tráfico de unidades de transporte colectivo y de vehículos particulares, la rampa ubicada en El Pedernal y el Puente Walilika, se hallan sumamente deteriorados.
Los habitantes de San Juan de Limay, a 192 kilómetros de Managua, que se identifica en el campo nacional e internacional por los preciosos trabajos de cerámica que esculpen en piedra marmolina, se mantienen aferrados a la esperanza de que el presidente Enrique Bolaños cumpla con la promesa que otros mandatarios incumplieron.